Desde el pasado 13 de marzo cuando el presidente Alejandro Giammattei anunció el primer caso positivo de coronavirus en Guatemala los ciudadanos comenzaron a adquirir insumos básicos de higiene.
Posteriormente el Ejecutivo impuso una serie de restricciones preventivas, incluido la suspensión del transporte público así como un toque de queda que impide que los ciudadanos estén fuera de casa después de las 16 horas y precisamente son esas medidas las que han ocasionado un efecto negativo entre vendedores de la ciudad.













