"Cada persona tiene una manera de ser, de percibir, de sentir el olor, el sonido de las chicharras, el calor", dice Pepa.
"Todo empezó en el confinamiento". Esta es la frase que con más frecuencia se ha escuchado durante estos dos últimos años en las primeras entrevistas de las jóvenes que han solicitado ayuda para tratar su trastorno alimentario.
Normalmente, consideramos las lágrimas como un fluido que sirve para mantener húmedo el ojo y transmitir sentimientos.
Un nuevo medicamento, un análisis de sangre y una villa especializada son algunas de las cosas que han dado esperanza a las personas que viven con la enfermedad de Alzhéimer en los últimos cuatro años.
Desde sofocos y niebla mental, hasta dolores articulares e insomnio.
Que las personas emitimos componentes químicos -al respirar o al transpirar, por ejemplo- era algo que se sabía. Que podemos transformar otras sustancias y, en el camino, "limpiar" nuestro entorno, no.