Por cada 100 guatemaltecos hay cuatro armas de ese tipo legalmente registradas. No es una cantidad elevada comparándola con las de Bélgica (12.7) Suiza (27.6) o Alemania (31.7). En nuestra región, incluso, el país con la segunda tasa de homicidios más baja, Uruguay (5.9) tiene la más alta de posesión de armas: 34.7 por cada 100.
Por otro lado, en Estados Unidos hay 89 armas por cada 100 habitantes, tres veces más que en un país en guerra como Iraq. Su tasa de homicidios, 7.8, es la segunda mayor entre las economías más grandes del mundo, tan solo superada por la de Rusia.
¿Existe, pues, relación entre el número de armas de fuego en existencia y la violencia en un país? Los números no dan signos de correlación directa.













