En el mundo hay mil millones de personas con alguna discapacidad y el 80% está en edad de trabajar. Según el Consejo Nacional para la Atención de las Personas con Discapacidad (Conadi), en Guatemala el 85% de la población con discapacidad no cuenta con un empleo, solo el 2% tiene un empleo formal y el resto, que es el 13%, está en la informalidad.
“Son también las mujeres con alguna discapacidad las que se enfrentas a las enormes barreras que dificultan el disfrute a la igualdad de oportunidades en el mundo del trabajo”, dijo Rafael Rodríguez, ministro de Trabajo y Previsión Social.
Según Rodríguez, al ver las cifras tan alarmantes el Ministerio de Trabajo inició un proyecto en el 2015 denominado “Empléate Inclusivo” que capacita a personas con discapacidad para que puedan obtener un trabajo.
“La sección de trabajador con discapacidad ha hecho un trabajo enorme y esto a través de la Dirección General de Previsión Social y realiza diversas actividades como sensibilizar y concientizar al sector público y privado en temas de discapacidad. Además de crear espacios para pasantías laborales con el cometido de que las personas adquieran experiencia laboral ya que debido a su discapacidad muchos no la tienen”, agregó Rodríguez.
En el 2020, aunque se vive en medio de una pandemia, se capacitaron a 200 personas a lo interno de dicha cartera, y se trabajó en la mejora del perfil de empleabilidad con el cual se apoyó a 23 personas con discapacidad física e intelectual, capacitándolos en habilidades blandas. Asimismo, se ha apoyado a 60 personas con discapacidad para que puedan emprender un negocio.
Según lo que se habló en la actividad, las personas con discapacidad experimentan mayores tasas de desempleo en la actividad económica y están en mayor riesgo de una protección social insuficiente la cual es clave para reducir la pobreza.















