Pedían por el fin definitivo de tres meses de erupciones, que han destruido cultivos en una zona netamente agrícola y ganadera.
Todo parecía ir bien. Después de permanecer tres meses escupiendo fuego, soltando lava y lanzando material incandescente, el coloso de 2.552 metros de altura, cesó su actividad eruptiva hace una semana.













