Por 25 años Julieta Luna, una madre de 3 hijos, comenzó junto a su esposo Sergio quien falleció hace 8 años, la posada navideña con el objetivo de dar gracias por las bendiciones del año y con ello seguir abriendo las puertas de sus corazones a Jesús.
Ella es herrera de profesión y construyó el anda en el que se posa a José y María quienes están en peregrinación.
Las posadas se desarrollan durante los nueve días antes de la Navidad, es decir, del 16 al 24 de diciembre. Estas fiestas recuerdan a las personas el peregrinaje de María y José desde su salida de Nazaret hasta Belén, donde buscan un lugar para alojarse y esperar el nacimiento del niño Jesús.













