Pastores de iglesias evangélicas están molestos con las autoridades del Ministerio de Salud debido a que se les limita la celebración de servicios hasta las 20 horas y en contraposición se les ha permitido a los centros nocturnos tener abiertos sus negocios hasta las 21 horas.
El disgusto de los líderes religiosos causó que denunciaran a la ministra de Salud, Amelia Flores, por supuesto abuso de autoridad y discriminación a las iglesias.













