Entrar a Esquipulas es sinónimo de religiosidad, dulces diversos, sombreros coloridos, devoción, pero en un recorrido que hizo el equipo periodístico de Guatevisión se evidenció que en la actualidad el panorama es distinto desde el ingreso se atestiguan los cambios.
Hay presencia de migrantes en Esquipulas, un fenómeno que se desarrolló y masificó en caravanas desde octubre de 2018 y al parecer en esta ciudad se asentó un modo de operar más que de vivir.
Al caminar por las calles se pueden observar extranjeros, no son turistas que vinieron por religiosidad a la ciudad, son migrantes que solo están de paso para continuar su viaje, allí descansan, planifican y hacen negociaciones con coyotes que los guiarán por las distintas rutas para llegar a México.













