Muhammad Ikram, de 32 años, es un pakistaní cuya afición por el billar lo llevó a ser, hasta el primero que se conozca, que juega billar con su mentón.
“He conocido muy buenos jugadores de billar que me dicen que soy un verdadero genio y que puedo traer gran fama a Pakistán”, dijo Ikram en una publicación del Daily Mail.
Sin brazos desde el nacimiento a causa de una discapacidad, Muhammad se siente muy querido por su comunidad. Algunos restaurantes le permiten comer gratis y no faltan voluntarios para darle de comer con cuchara.
“Dios no ha dado armas. Me ha dado valor. Y he usado ese espíritu para cumplir mi ambición”, reflexionó.













