Nadie iba a imaginar una noche reciente en la localidad costera de Puerto Cisnes, Chile, que ayudarían a un elefante marino a encontrar el camino al mar.
El mamífero del tamaño de un vehículo apareció entre las calles y de inmediato llamó la atención de los pobladores.
Junto con las autoridades locales se las ingeniaron para usar una lona para orientar al “turista” y que llegara a buen puerto.













