Nayeli Villarreal Salazar, una joven peruana de 18 años, dormía en su casa, en Lima, cuando un ruido despertó a su familia.
La madre de la joven mujer, Jenny Villareal, dijo a medios locales que pensó que se trataba de cohetes, por lo que no le tomó mucha importancia.
Luego de unas horas, notaron que la joven no se levantaba y cuando fueron a verla vieron que sangraba y que tenía una herida de bala en la cabeza, la cual ingresó por el techo de lámina.
La familia de Nayeli avisó de lo ocurrido a la Policía, cuyos investigadores hallaron tres proyectiles que habían perforado el techo. Además, constataron la muerte de la joven.
Autoridades descartaron que se haya tratado de un ataque directo y es más probable que se tratara de disparos al aire efectuados por algún desconocido.
La madre de la joven mujer pidió a las autoridades aclarar el caso: “Que agarren a los responsables, porque no es justo que uno esté descansando y le caiga una bala”, dijo.













