El pastor Shepherd Bushiri se ha dado a conocer por ser un autoproclamado profeta que ha curado a personas con VIH, de ceguera, e incluso, de la pobreza en África y en sus más de 70 sucursales de la iglesia que lidera.
Bushiri informó, el miércoles 18 de noviembre, que se entregó a las autoridades de su país (Malaui), tras su huida de Sudáfrica donde es buscado por los delitos de fraude y lavado de dinero.
Huyu naye asitusumbue hapa, kama anayaweza yote hayo si akaibe tu file mchezo uishe,😇 au awaombee wote wanaomuandama waugue korona 😂😂😂😂😂 https://t.co/SkF54FJnFp
— Kibuyu Cha Babu (@KibuyuCha) November 20, 2020
En octubre pasado el pastor y su esposa fueron arrestados y comparecieron ante un tribunal por haber cometido delitos financieros a una pareja y la suma ascendía los 102 millones de rands, aproximadamente US$6.6 millones en Sudáfrica. Sin embargo, el 14 de noviembre les dieron una medida sustitutiva por US$13 mil por cada uno, los cuales pagaron y dieron a las autoridades (de Sudáfrica) su pasaporte para evitar su huida.
Shepherd Bushiri justificó su huida de Sudáfrica diciendo que su vida corría riesgo, debido a que, en varias ocasiones lo han amenazado de muerte y que su situación empeoró desde que le dieron la medida.
Posible ayuda presidencial
La huida del pastor y su esposa coincidieron con la visita del presidente de Malaui, país de origen del Bushiri, a Sudáfrica. Sin embargo, los dos gobiernos involucrados negaron estas acusaciones.
Las autoridades del gobierno sudafricano ya emitieron una orden de captura y de extradición para la pareja prófuga. Ellos actualmente se encuentran en Malaui y las autoridades de dicho país no han atendido a la petición del país donde habrían cometido múltiples delitos financieros.
El pastor Bushiri se manifestó y dijo que, después de entregarse a las autoridades de su país de origen, un magistrado ordenó su “liberación incondicional” a él y a su esposa y reiteró que ellos siempre han estado conscientes de su inocencia y que su arresto era ilegal.
En su manifiesto, también informó las intenciones del gobierno de Sudáfrica de confiscar sus bienes y dijo “Mi derecho a la vida es más importante que cualquier activo en este mundo”.













