En concreto, son unos 250.000 metros cúbicos de hielo del glaciar Planpincieux, en el Mont Blanc, los que corren el riesgo de venirse abajo y por ello las autoridades locales han cortado las carreteras de la zona y están instalando un sistema de radar para controlar constantemente la situación, informan los medios locales.
Las autoridades regionales del Valle de Aosta y la Fondazione Montagna Sicura dieron la voz de alarma después de comprobar recientemente que el movimiento del glaciar se ha acelerado a 50-60 cm por día por el incremento de las temperaturas. Las autoridades locales han cortado las carreteras que podrían verse afectadas como medida de precaución y estudian abrir caminos alternativos.













