Entre dos y cuatro años. Ese es el tiempo que se suele necesitar para preparar una nueva vacuna como la del virus SARS-CoV-2, responsable de la pandemia de COVID-19.
El test más común para diagnosticar el covid-19 es tan sensible que podría estar detectando fragmentos del virus que ya están muertos, según algunos científicos.
Recientemente se ha publicado un estudio sobre la susceptibilidad de 410 especies de vertebrados a SARS-CoV-2 basado en modelos de ordenador de la proteína ACE2, el receptor que permite la entrada del virus en la célula.
La demencia es una enfermedad que se caracteriza por pérdida progresiva de las funciones mentales. Ocurre a edades avanzadas y afecta a la memoria, el lenguaje, la razón y el comportamiento. Hay 50 millones de personas en todo el mundo con demencia y se calcula que en 2050 se triplicará. La mala noticia: los tratamientos actuales son poco eficaces.
A medida que el otoño se acerca en el hemisferio norte, aumentan las preocupaciones sobre cómo será una temporada de gripe estacional coincidente con la pandemia de covid-19.
Las rutas de infección poco claras y los indicios de un período de incubación dos veces más largo están perjudicando los esfuerzos de las autoridades sanitarias por contener la epidemia.