Existe un lugar en el mundo donde siempre es Navidad y no se encuentra en el polo norte sino en Michoacán México.
Tlalpujahua es un pequeño poblado de 28,000 habitantes dedicado a la fabricación artesanal de esferas navideñas.
Una tradición desde hace más de medio siglo. Vidrio soplado, colores vivos y detalles brillantes. La técnica artesanal superó a la fallida producción en serie.
Los diseños de estos artesanos cruzan fronteras y son usados en espectaculares decoraciones en EEUU y Canadá. De marzo a septiembre, trabajan a todo vapor. Diariamente producen hasta 2,000 esferas.
En 2015, el negocio de las esferas generó unos 1,000 empleos en Tlalpujahua y dejó cerca de 3,4 millones de dólares, según cifras del gobierno local.
Estos buenos números podrían verse amenazados por Donald Trump, que promete aranceles del 35% para México.

Las formas preciosas de las esferas
Las figuras de vidrio soplado que habitan las boutiques de Tlalpujahua tienen forma de renos sonrientes, bellotas brillantes, pájaros emplumados, estrellas y pastelillos. También están los peces Nemo y Doris, los Minions y hasta varios equipos futbolísticos.
Con información de AFP











