“Tenía dos opciones: quedarme en la capital o regresar a mi pueblo a mi zona de confort. Y decidí quedarme, porque tenía un sueño”.
Fue la decisión que marcó la vida de Jacinto, quien por medio de su esfuerzo, dedicación y perseverancia se superó profesionalmente y fundó su empresa.
Él reconoce que para alcanzar el éxito debía continuar sus estudios, y eso tenía un costo: trabajar y estudiar al mismo tiempo.











