La Defensoría de la Mujer Indígena, realizó un ejercicio de terapia ocupacional, con varias mujeres durante tres días. En donde les proporcionaron insumos y herramientas para que puedan generar ingresos para su hogar.
Fueron diez usuarias de la Demi las beneficiadas con la actividad, quienes han sido víctimas de violencia. Aprendieron a elaborar chocolate y cestas de rafia, para que puedan comercializarlos.
La Demi apoyó con el material y conocimiento para motivarlas a ser productivas.
Con respecto al beneficio que reciben las usuarias al participar en este tipo de talleres, una de las asistentes comentó
Dieron a conocer que actualmente conocen 800 casos en la Demi, lo cual ha fortalecido la cultura de denuncia en las mujeres indígenas











