Pasas horas eligiendo el esmalte adecuado, limando, quitando cutículas y pintando tus uñas… Entonces, ¿por qué las destrozas después? Aunque no lo creas, hay una multitud de comportamientos que, a menudo, llevas a cabo de manera inconsciente y están acabando con la salud de tus uñas.
¿Quieres saber cuáles? Aquí tienes algunos de los más habituales.
#8 Muerdes tus uñas
La onicofagia, o “morderse las uñas”, es muy habitual tanto en niños como en adultos para liberar estrés. A la larga está práctica puede llegar a deformar nuestras uñas, además es antihigiénica ya que nuestras uñas guardan suciedad bajo ellas.
Así que ya sabes, mejor que en tus uñas, descarga estrés saliendo a correr, ¡te ayudará a despedirte del estrés y a ponerte en forma!
#7 No cuidas tu esmalte
Es común descascarillar el esmalte con tus propias uñas. Está práctica que puede parecer inofensiva es muy dañina para las uñas. La solución es emplear productos adecuados para la eliminación correcta del esmalte. De otro modo, estarás dañando las uñas.
#6 Olvidas tus cutículas
Muchas veces las cutículas son las grandes olvidadas de las uñas. Las cortas con las tijeras o incluso los dientes. Sin embargo, son una parte fundamental de tus uñas y su descuido puede llevarte a un debilitamiento progresivo de las uñas. ¿Solución? Emplea un removedor de cutícula para eliminar la piel muerta sin dañar el lecho de la uña y la cutícula sana que necesita.
#5 Abusas de las uñas de gel
Las uñas de gel suelen ser un buen recurso para no morder las uñas y, por supuesto, para lucir una exquisita manicura. El problema no son las uñas de gel, sino su eliminación. Acude a profesionales para quitarlas o podrías cometer un auténtico asesinato con tus propias uñas.











