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			<title>Neurociencia Archives - Guatevision</title>
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	<title>Neurociencia Archives - Guatevision</title>
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					<title>6 recomendaciones para mantener tu memoria tan afilada como la el neurocientífico de 81 años Richard Restak</title>
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										<pubDate>
						Wed, 15 Mar 2023 16:31:48 +0000					</pubDate>
					<dc:creator><![CDATA[BBC News Mundo]]></dc:creator>
							<category><![CDATA[BBC News Mundo]]></category>
		<category><![CDATA[Ciencia y tecnología]]></category>

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							<![CDATA[Hay varias actividades que podemos hacer diariamente para activar nuestra memoria y mantenerla saludable. ]]>
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								<![CDATA[<img fetchpriority="high" decoding="async" width="760" height="430" src="https://www.guatevision.com/wp-content/uploads/sites/2/2023/03/Memoria-saludable.jpg.png?quality=82&amp;w=760&amp;h=430&amp;crop=1" class="attachment-featured-medium size-featured-medium" alt="Richard Restak ejercita su memoria a diario. Richard Restak
" srcset="https://www.guatevision.com/wp-content/uploads/sites/2/2023/03/Memoria-saludable.jpg.png?resize=760,430 760w, https://www.guatevision.com/wp-content/uploads/sites/2/2023/03/Memoria-saludable.jpg.png?resize=260,146 260w, https://www.guatevision.com/wp-content/uploads/sites/2/2023/03/Memoria-saludable.jpg.png?resize=150,84 150w" sizes="(max-width: 760px) 100vw, 760px" /><p>Desde dónde dejamos las llaves del auto hasta cómo se llamaba la hija de esa prima lejana, o cuál era nombre del actor de esa película que tanto nos había gustado, el acto de recordar parece volverse cada vez más difícil con el paso de los años.</p>

<p>Sin embargo, este proceso de desgaste no es inevitable, asegura <strong>Richard Restak</strong>, neurólogo y profesor de la Escuela de Medicina y Salud del Hospital de la Universidad George Washington, en Estados Unidos, y autor de una veintena de libros sobre la mente.</p>
<p>Si ejercitamos nuestra memoria a diario —de una forma similar a como se ejercita el cuerpo— es posible mantenerla activa y en forma, dice el reconocido científico de 81 años, cabello blanco y memoria impecable.</p>
<p>En conversación con BBC Mundo, Restak compartió algunos consejos clave para entrenar y fortalecer nuestra memoria.</p>
<h3>1. Lee libros de ficción</h3>
<p>Los libros de no ficción son una gran fuente de conocimiento e información, pero a la hora de activar la memoria,<strong> las novelas son mucho más útiles. </strong></p>
<figure><img decoding="async" src="https://c.files.bbci.co.uk/15638/production/_128980678_gettyimages-1391836974.jpg" alt="Mujer leyendo" width="976" height="549" /></p>
<footer>Getty Images</footer>
</figure>
<p>&#8220;Los libros de no ficción, como el último mío, no demandan mucho en términos de memoria: uno puede leer la tabla de contenidos y centrarse en aquello que a uno le interesa, por ejemplo&#8221;, dice Restak.</p>
<p>&#8220;La ficción, en cambio, es mucho más <strong>exigente</strong> desde el punto de vista de la memoria, sobretodo si uno está leyendo una novela compleja. Allí, los personajes aparecen y desaparecen. Puedes encontrarte con alguien en el capítulo dos que luego no aparece sino hasta el capítulo diez&#8221;.</p>
<p>Retener el hilo de la historia, los vínculos entre los personajes y los detalles de la trama, requieren un <strong>esfuerzo de memoria mayor</strong> en comparación con los textos de no ficción.</p>
<h3>2. Convierte las palabras en imágenes</h3>
<p>Este es un principio básico. Si, por ejemplo, alguien se apellida Greenstone —que traducido al español sería Piedraverde— visualiza en tu cabeza una piedra de color verde intenso, sugiere Restak.</p>
<p>Esta simple estrategia te ayudará a que tu mente lo recuerde sin problemas.</p>
<figure><img decoding="async" src="https://c.files.bbci.co.uk/2163/production/_128974580_gettyimages-88309558-1.jpg" alt="Pan" width="976" height="549" /></p>
<footer>Getty Images</footer><figcaption>Restak convierte los libros de la biblioteca en rodajas de pan en su mente para no olvidarse de comprar pan.</figcaption></figure>
<p>&#8220;Si no lo haces, y te quedas solo con las palabras, puede que luego no te acuerdes si es Piedrazul, o Piedranegra, por ejemplo&#8221;.</p>
<p>Otro truco que el experto utiliza es crear un <strong>mapa mental</strong> de lugares con los que esta muy familiarizado, como su barrio, para vincularlos con cosas que quiere recordar.</p>
<p>Si el objetivo en algún momento dado es acordarse de comprar leche y pan, Restak superpone esas palabras con dos sitios de su mapa para componer imágenes dramáticas, difíciles de olvidar.</p>
<p>&#8220;Me imagino mi casa volcada de lado, con leche que brota de la chimenea (como si fuera un cartón de leche) y se desparrama por la calle. Y cuando paso por la biblioteca y miro por la ventana, me imagino que los estantes están llenos de rodajas de pan en vez de libros&#8221;, dice.</p>
<h3>3. Haz juegos de mente con tus amigos (y también cuando estás solo)</h3>
<p>Uno de los juegos favoritos de Restak para jugar en una reunión familiar o una fiesta, y que resulta un excelente ejercicio para la memoria, es el llamado &#8220;20 preguntas&#8221;.</p>
<p>El juego consiste en un jugador (o un grupo) que debe pensar en una persona, una cosa o un lugar, y otro jugador (o grupo) que debe adivinar de qué se trata haciendo hasta 20 preguntas que solo pueden responderse con un sí o un no.</p>
<p>La dificultad del juego radica en que ambos deben recordar tanto las preguntas como las respuestas para no dar pistas falsas, no repetir preguntas y llegar por eliminación a la respuesta correcta.</p>
<p>Si eres amante de un deporte, trata de recordar, por ejemplo, todos los jugadores de tu equipo favorito. Una vez que los tengas en un tu mente, juega a ordenarlos alfabéticamente y trata de enumerar la lista de jugadores en ese orden.</p>
<figure><img loading="lazy" decoding="async" src="https://c.files.bbci.co.uk/1533F/production/_128974868_gettyimages-1457417757.jpg" alt="Selección argentina de fútbol" width="976" height="549" /></p>
<footer>Getty Images</footer>
</figure>
<h3>4. Usa la tecnología (pero de forma inteligente)</h3>
<p>Llevar en el teléfono una lista de los productos que queremos comprar en el supermercado o una foto de algo que nunca hemos comprado y queremos probar no es necesariamente una mala idea.</p>
<p>Si bien el uso de celulares y otros dispositos similares hace que se debilite nuestra memoria, podemos usar la tecnología a nuestro favor.</p>
<p>Cuando vamos al supermercado, por ejemplo, Restak recomienda tratar de <strong>recordar primero</strong> lo que vamos a comprar y usar la lista solo después, para evitar olvidarnos de nada.</p>
<p>Lo mismo con los productos nuevos, tratar de recordar cómo eran y una vez que los consigues corrobora con la foto que sean los correctos.</p>
<p>La idea es &#8220;<strong>no sustituir la memoria por el dispositivo sino usar primero el cerebro,</strong> y luego chequear su desempeño&#8221;.</p>
<figure><img loading="lazy" decoding="async" src="https://c.files.bbci.co.uk/10818/production/_128980676_gettyimages-664648179.jpg" alt="Hombre en el supermercado con una lista en el celular" width="976" height="549" /></p>
<footer>Getty Images</footer>
</figure>
<h3>5. Duerme la siesta</h3>
<p>En algunos lugares, la siesta no tiene muy buena fama, pero diversos estudios han demostrado que hacer una siesta corta es fundamental para ayudar a la memoria.</p>
<p>Restak, que suele tomar una siesta todos los días, dice que ayuda a absorber <strong>información, solidificarla y codificar la memoria</strong> para luego poder acceder a ella.</p>
<p>&#8220;De hecho, cuando tomamos dos grupos de estudiantes y les permitimos a uno de ellos hacer una siesta después de haber aprendido algo, mientras que al otro no, notamos que el que durmió siesta aprendió mucho mejor&#8221;, explica Restak.</p>
<p>La recomendación es dormir <strong>entre 20 y 40 minutos</strong>. &#8220;Si te pasas de la hora interferirás con el sueño nocturno. Así que ponte la alarma, o pídele a alguien que te despierte&#8221;.</p>
<h3>6. Aliméntate mejor</h3>
<p>Más que alimentos específicos, Restak dice que la clave es <strong>evitar ciertos alimentos</strong> como los ultraprocesados, en referencia a aquellos con excesos de grasas, sales, preservativos, etc.</p>
<p>&#8220;Estos alimentos no son buenos para la memoria porque disminuyen a largo plazo la circulación sanguínea en zonas vinculadas a la memoria, provocan hipertensión, diabetes&#8221;.</p>
<p>&#8220;Estas son todas causas que pueden conducir a la demencia&#8221;, explica Restak.</p>
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					<title>Por qué puede ser bueno jugar Tetris tras un evento traumático</title>
					<link>https://www.guatevision.com/ciencia-y-tecnologia/bbc-news-mundo-ciencia-y-tecnologia/por-que-puede-ser-bueno-jugar-tetris-tras-un-evento-traumatico</link>
										<pubDate>
						Sat, 22 Oct 2022 20:00:18 +0000					</pubDate>
					<dc:creator><![CDATA[BBC News Mundo]]></dc:creator>
							<category><![CDATA[BBC News Mundo]]></category>
		<category><![CDATA[Ciencia y tecnología]]></category>

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							<![CDATA["Si un tigre entrara en la habitación en la que estás ahora, reaccionarías , ¿verdad?", pregunta la neurocientífica Emily Holmes. "Así sólo lo veas por 200 milisegundos, probablemente saltarías".]]>
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								<![CDATA[<img loading="lazy" decoding="async" width="760" height="430" src="https://www.guatevision.com/wp-content/uploads/sites/2/2022/10/Por-qué-puede-ser-bueno-jugar-Tetris-tras-un-evento-traumático.png?quality=82&amp;w=760&amp;h=430&amp;crop=1" class="attachment-featured-medium size-featured-medium" alt="" srcset="https://www.guatevision.com/wp-content/uploads/sites/2/2022/10/Por-qué-puede-ser-bueno-jugar-Tetris-tras-un-evento-traumático.png?resize=1200,679 1200w, https://www.guatevision.com/wp-content/uploads/sites/2/2022/10/Por-qué-puede-ser-bueno-jugar-Tetris-tras-un-evento-traumático.png?resize=760,430 760w, https://www.guatevision.com/wp-content/uploads/sites/2/2022/10/Por-qué-puede-ser-bueno-jugar-Tetris-tras-un-evento-traumático.png?resize=260,146 260w" sizes="auto, (max-width: 760px) 100vw, 760px" /><p>Ahora imagínate que en algún momento de tu vida realmente un tigre entró en la habitación en la que estabas y te atacó.</p>

<p>Y que esa imagen que viste no es verdadera sino un recuerdo intrusivo.</p>
<p>Reemplaza el tigre con un accidente, un encuentro violento, un parto difícil&#8230; cualquier situación en la que tú o tu mundo pudieran estar en peligro, afectándote profundamente.</p>
<p>Ese tipo de experiencias te pueden dejar sufriendo de <em>flashbacks</em> o reexperimentación de un evento traumático, &#8220;breves momentos que vuelven a la mente una y otra y otra vez, como si lo estuvieras viendo de nuevo&#8221;.</p>
<p>&#8220;Te regresan al tiempo y el lugar en una fracción de segundo&#8221;.</p>
<p>Imágenes como esas han sido el foco de la investigación de Holmes durante gran parte de su carrera.</p>
<p>&#8220;Son fascinantes porque <strong>son tan fugaces, pero tan poderosas emocionalmente</strong>, por las asociaciones que evocan&#8221;.</p>
<p>Y es que, explica, aunque las imágenes mentales no son reales, reaccionamos de la misma manera que si lo fueran.</p>
<figure><img loading="lazy" decoding="async" src="https://c.files.bbci.co.uk/146F4/production/_127000738_emily_holmes.jpg" alt="Emily Holmes" width="1024" height="1049" /></p>
<footer>BBC</footer><figcaption>Emily Holmes creció en Surrey y trabajó en Londres, Oxford y Cambridge durante muchos años antes de mudarse a Suecia.</figcaption></figure>
<p>&#8220;Esa es una de las revelaciones brillantes de la neurociencia.</p>
<p>&#8220;Durante décadas se debatió sobre imágenes mentales y cuando pudimos examinar el cerebro aprendimos que tener la imagen del tigre en tu mente, aunque el tigre no esté ahí, es como tener una experiencia real de percepción visual: las mismas áreas se iluminan.</p>
<p>&#8220;<strong>En lo que al cerebro respecta, una imagen mental es igual de real que una verdadera</strong>. Y si vemos algo, así sea brevemente, por supuesto que tenemos que reaccionar&#8221;, le dice al <a href="https://www.bbc.co.uk/sounds/play/m001c6fw?xtor=AL-73-%5Bpartner%5D-%5Bprensalibre.com%5D-%5Blink%5D-%5Bmundo%5D-%5Bbizdev%5D-%5Bisapi%5D">programa de la BBC &#8220;Life Scientific&#8221;</a>.</p>
<h3>Una imagen vale más&#8230;</h3>
<p>En un experimento histórico en 2005, Holmes, profesora de psicología en la Universidad de Uppsala en Suecia, demostró que las imágenes son más poderosas que las palabras para dar forma a cómo pensamos y sentimos.</p>
<p>Esta visión fundamental la llevó a desarrollar una terapia cognitiva basada en imágenes y un tratamiento digital altamente innovador para el trastorno de estrés postraumático <strong>con el videojuego </strong><strong>Tetris.</strong></p>
<p>&#8220;Suena raro, ¿no?</p>
<p>&#8220;Pero debo decir que hubo un número muy, muy grande de experimentos de laboratorio antes de llegar a lo que estamos haciendo hoy.</p>
<figure><img loading="lazy" decoding="async" src="https://c.files.bbci.co.uk/125C/production/_127000740_gettyimages-161065699-1.jpg" alt="Tetris" width="1024" height="576" /></p>
<footer>Getty Images</footer><figcaption>Tetris es un videojuego de lógica originalmente diseñado y programado por Alekséi Pázhitnov en la Unión Soviética, lanzado en 1984.</figcaption></figure>
<p>El tratamiento &#8220;brotó de un profundo interés por hallar tratamientos que puedan ser simples algún día&#8221;.</p>
<p>Y de su profundo amor por la psicología cognitiva y los experimentos psicológicos.</p>
<p>&#8220;Parte del hermoso y delicioso trabajo de las últimas décadas, particularmente de la década de 1970, se centra en la idea de que nuestras mentes tienen una capacidad limitada: <strong>no podemos hacer dos cosas del mismo tipo a la vez</strong>&#8220;.</p>
<p>Se dio cuenta de que eso, que parece una desventaja, en ciertos casos podía jugar a nuestro favor.</p>
<p>&#8220;Significa que no puedes sostener una imagen en tu mente, como la imagen del trauma, y hacer otra cosa que también requiera que tengas una imagen en mente&#8221;.</p>
<p>Holmes y su equipo empezaron a explorar la idea y notaron que al hacer dos tareas visuales a la vez, la segunda hacía que las imágenes de la primera se volvieran borrosas.</p>
<p>&#8220;Si lo que queríamos era amortiguar la fuerza, por así decirlo, de la imagen del trauma, podíamos usar la tarea espacial visual concurrente para hacerlo&#8221;.</p>
<p><strong>Pero, ¿por qué precisamente con Tetris</strong>, un viejo videojuego en el que diferentes bloques de formas y colores flotan por la pantalla y tienes que encajarlos en su lugar?</p>
<figure><img loading="lazy" decoding="async" src="https://c.files.bbci.co.uk/607C/production/_127000742_gettyimages-982755886-1.jpg" alt="Bloque similares a los de tetris" width="1024" height="683" /></p>
<footer>Getty Images</footer>
</figure>
<p>&#8220;Esto fue a fines de la década de 2000 y en una de las reuniones semanales, a las que acuden nuestros estudiantes, uno de posgrado dijo: &#8216;hay todos estos juegos gratuitos en los teléfonos en estos días que son como lo que estamos usando en el laboratorio, pero mucho más divertidos&#8217;.</p>
<p>&#8220;Uno de ellos era Tetris, así que lo probamos y funcionó maravillosamente&#8221;.</p>
<h3>A prueba</h3>
<p>La posibilidad de darle un dispositivo portátil a quienes habían experimentado un evento traumático implicaba que se podía probar el tratamiento en la vida real mucho más pronto de lo normal.</p>
<p>&#8220;<strong>Es una lástima ver a alguien después de décadas de trauma no tratado y mi idea siempre fue que podíamos hacer algo antes que no hiciera daño</strong>&#8220;.</p>
<p>A pesar de todo, la primera escéptica era ella misma. No creía que funcionaría. Lo ideal era, por supuesto, poner a prueba la hipótesis en el mundo real.</p>
<p>Sabían que la mayoría de las personas que sufrían un accidente traumático llegaban al hospital en ambulancia media hora después.</p>
<p>&#8220;Nunca habíamos hecho un estudio con esa brecha de tiempo pero la primera vez que hicimos la intervención que diseñamos, las personas que jugaron a Tetris tuvieron recuerdos significativamente menos intrusivos del trauma una semana después que aquellos que no.</p>
<p>&#8220;Sin embargo, incluso cuando obtuve esos primeros datos dudé, así que lo primero que hicimos fue establecer un nuevo experimento con unas condiciones de control aún más estrictas&#8221;.</p>
<figure><img loading="lazy" decoding="async" src="https://c.files.bbci.co.uk/AE9C/production/_127000744_gettyimages-1323037965-1.jpg" alt="Palabra 'trauma' borrada" width="1024" height="683" /></p>
<footer>Getty Images</footer>
</figure>
<p>Esta vez, fue en el laboratorio y con voluntarios, a los que se sometía a un procedimiento que incluía ver películas traumáticas, pedirles que recordaran por un breve momento las imágenes perturbadoras y luego jugar Tetris, y después se les entregaba un diario para que registraran memorias intrusivas mientras seguían con sus vidas normales.</p>
<p>&#8220;Lo que encontramos fue que, comparado con no hacer nada,<strong> nuestra intervención redujo significativamente el número de </strong><strong><em>flashbacks</em></strong><em>&#8220;.</em></p>
<p>Pero también encontraron que solamente pedirles que recordaran los momentos difíciles o únicamente jugar Tetris no tenía el mismo efecto: el videojuego era parte del tratamiento, no el tratamiento en sí.</p>
<h3>Degradación de memorias</h3>
<p>Lo que ocurría era que las memorias visuales dejaban de ser tan vívidas y se degradaban tanto que se mezclaban con otros recuerdos de manera que dejaban de aparecer sorpresivamente todo el tiempo.</p>
<p>&#8220;Esa intrusividad es problemática pues <strong>lo horrible de los </strong><strong><em>flashbacks</em></strong><strong> no es solo que son traumáticos, sino que aparecen cuando menos lo esperamos</strong>, interrumpiendo nuestras vidas. Por eso lo que tratamos de hacer es convertirlos en memorias normales&#8221;.</p>
<p>Muchos más experimentos de laboratorio más tarde, el tratamiento perfeccionado fue puesto en práctica en un hospital de Oxford, donde la espera para pacientes de accidentes tendía a ser de unas cuatro horas, y la incidencia de estrés postraumático era de 23%.</p>
<p>&#8220;En ese período de espera, se les daba a los pacientes la opción de participar en el estudio y, si querían, usábamos un protocolo idéntico al del laboratorio, algo de lo que estoy muy orgullosa pues realmente quería ver si podíamos adaptar los hallazgos del pensamiento básico neurocientífico a la clínica.</p>
<p>&#8220;El paciente no tenía que hablar sobre lo ocurrido en detalle, sólo recordar brevemente dos o tres momentos críticos, y después jugar Tetris mientras esperaba&#8221;.</p>
<p><strong>Increíblemente, algo tan simple como eso nuevamente funcionó</strong>.</p>
<p>Asímismo con madres recuperándose tras partos traumáticos.</p>
<p>La esperanza de Holmes y su equipo es que mientras la gente está esperando a ser atendida para reparar el trauma físico, se pueda también aliviar el mental.</p>
<p>La neurocientífica sigue trabajando con todo tipo de personas que sufren diferentes tipos de trauma, como personal de unidades de cuidados intensivos y refugiados.</p>
<p><strong>Su sueño es desarrollar tratamientos psicológicos para problemas de salud mental que puedan estar disponibles para todos</strong>.</p>
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					<title>El cerebro femenino: por qué resurgen los mitos nocivos sobre mujeres y ciencia</title>
					<link>https://www.guatevision.com/ciencia-y-tecnologia/el-cerebro-femenino-por-que-resurgen-los-mitos-nocivos-sobre-mujeres-y-ciencia</link>
										<pubDate>
						Wed, 09 Sep 2020 20:52:34 +0000					</pubDate>
					<dc:creator><![CDATA[The Conversation]]></dc:creator>
							<category><![CDATA[Ciencia y tecnología]]></category>

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						</description>
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								<![CDATA[<img loading="lazy" decoding="async" width="760" height="430" src="https://www.guatevision.com/wp-content/uploads/sites/2/2020/09/The-Conversation-cerebro-femenino.jpg?quality=82&amp;w=760&amp;h=430&amp;crop=1" class="attachment-featured-medium size-featured-medium" alt="Dmitry Natashin/Shutterstock" srcset="https://www.guatevision.com/wp-content/uploads/sites/2/2020/09/The-Conversation-cerebro-femenino.jpg?resize=1200,679 1200w, https://www.guatevision.com/wp-content/uploads/sites/2/2020/09/The-Conversation-cerebro-femenino.jpg?resize=760,430 760w, https://www.guatevision.com/wp-content/uploads/sites/2/2020/09/The-Conversation-cerebro-femenino.jpg?resize=260,146 260w" sizes="auto, (max-width: 760px) 100vw, 760px" /><p>Hemos avanzado desde entonces, ¿verdad? Pero siempre que se intenta explicar la infrarrepresentación de la mujer en la ciencia vuelven a asomar, de distintas formas, una serie de mitos ridículos, sin importar lo refutados que estén. Ahora que se cumple un siglo del nacimiento de Rosalind Franklin, codescubridora de la estructura del ADN, por desgracia vuelve a ser necesario <a href="https://www.theguardian.com/books/2019/mar/05/the-gendered-brain-gina-rippon-review">sacar a la luz los prejuicios</a> que existen sobre los cerebros y capacidades de las mujeres.</p>

<p>Las visiones que sostienen la inferioridad de las mujeres con respecto a los hombres han ido adoptando numerosas formas a lo largo de la historia. En el siglo XIX esta neurosis patriarcal se tradujo en la convicción de que someter a las mujeres a la exigencia de una educación científica dañaría su frágil biología. En 1886, William Withers Moore, el entonces presidente de la Asociación Médica Británica, <a href="https://www.penguin.co.uk/articles/2019/mar/how-history-got-the-female-brain-wrong-by-gina-rippon/">advirtió sobre los peligros</a> de “sobreeducar” a las mujeres. En su opinión, esto podía hacer que desarrollasen una patología que él denominó “<em>anorexia scholastica</em>”, y que convertía a las mujeres en inmorales, desequilibradas y asexuales.</p>
<figure class="align-right "><img decoding="async" src="https://images.theconversation.com/files/350842/original/file-20200803-18-116d928.jpg?ixlib=rb-1.1.0&amp;q=45&amp;auto=format&amp;w=237&amp;fit=clip" sizes="(min-width: 1466px) 754px, (max-width: 599px) 100vw, (min-width: 600px) 600px, 237px" srcset="https://images.theconversation.com/files/350842/original/file-20200803-18-116d928.jpg?ixlib=rb-1.1.0&amp;q=45&amp;auto=format&amp;w=600&amp;h=768&amp;fit=crop&amp;dpr=1 600w, https://images.theconversation.com/files/350842/original/file-20200803-18-116d928.jpg?ixlib=rb-1.1.0&amp;q=30&amp;auto=format&amp;w=600&amp;h=768&amp;fit=crop&amp;dpr=2 1200w, https://images.theconversation.com/files/350842/original/file-20200803-18-116d928.jpg?ixlib=rb-1.1.0&amp;q=15&amp;auto=format&amp;w=600&amp;h=768&amp;fit=crop&amp;dpr=3 1800w, https://images.theconversation.com/files/350842/original/file-20200803-18-116d928.jpg?ixlib=rb-1.1.0&amp;q=45&amp;auto=format&amp;w=754&amp;h=965&amp;fit=crop&amp;dpr=1 754w, https://images.theconversation.com/files/350842/original/file-20200803-18-116d928.jpg?ixlib=rb-1.1.0&amp;q=30&amp;auto=format&amp;w=754&amp;h=965&amp;fit=crop&amp;dpr=2 1508w, https://images.theconversation.com/files/350842/original/file-20200803-18-116d928.jpg?ixlib=rb-1.1.0&amp;q=15&amp;auto=format&amp;w=754&amp;h=965&amp;fit=crop&amp;dpr=3 2262w" alt="Foto de Rosalind Franklin." /><figcaption><span class="caption">La científica del siglo XX Rosalind Franklin.</span><br />
<span class="attribution"><span class="source">Jewish Chronicle Archive/Heritage-Images</span></span></figcaption></figure>
<p>En el siglo XX las explicaciones se centraron en mayor medida en los déficits que poseían las mujeres en una serie de habilidades supuestamente necesarias para el trabajo científico, como por ejemplo la percepción espacial. Se pensaba que los cerebros testosterónicos de los hombres estaban <a href="https://www.pnas.org/content/115/48/12152">mejor diseñados para la búsqueda de conocimiento</a>, y por tanto el mensaje era claro: las mujeres no contribuyen a la ciencia porque no son capaces.</p>
<p>Pero hay pruebas cada vez más sólidas de que las mujeres <a href="https://www.tes.com/news/girls-doing-significantly-better-boys-high-level-qualifications-even-subjects-far-more-boys">a menudo son mejores</a> que los hombres en numerosos campos de investigación, lo que refuta por completo el mito de que las mujeres carecen de la capacidad cognitiva necesaria para la investigación científica. Incluso se ha demostrado que, en lo que se refiere a la capacidad de percepción espacial “superior” de los hombres, <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/23808917/">la brecha se ha ido reduciendo</a> con el tiempo (e incluso en algunas culturas las mujeres superan a los hombres en este aspecto).</p>
<h2>El mito de la selectividad femenina</h2>
<p>Pero el mito que sigue saliendo una y otra vez, como los topos del juego del <a href="https://wordwall.net/es/about/template/whack-a-mole">aplastatopos</a>, es el de la “selectividad femenina”. Se trata de algo que tomó cuerpo en el <a href="https://theconversation.com/what-neuroscience-can-tell-us-about-the-google-diversity-memo-82455">célebre memorándum de Google</a> en el que el ingeniero James Damore sostenía que las preferencias biológicamente predeterminadas de las mujeres hacían que la igualdad de sexos en el campo tecnológico fuera poco probable. En su opinión, las mujeres preferían a las “personas” antes que a las “cosas”.</p>
<p>Pero la ciencia <a href="https://journals.sagepub.com/doi/abs/10.1177/1745691613519109">ha puesto en duda esta conclusión</a>. Solo porque haya más posibilidades de que un puesto de enfermera lo ocupe una mujer y no un hombre, y solo porque haya más posibilidades de que un puesto de conductor de autobús lo ocupe un hombre y no una mujer, eso no implica necesariamente que nadie prefiera antes a las personas o a las cosas. La sociedad empuja a hombres y mujeres a realizar diferentes trabajos desde la infancia, y durante mucho tiempo a las mujeres se les prohibió realizar ciertos oficios, como el de <a href="https://3sixtyfiveblog.com/2018/06/11/who-was-the-first-woman-to-drive-a-london-bus/">conductor de autobuses en Londres</a>.</p>
<figure class="align-center "><img decoding="async" src="https://images.theconversation.com/files/350843/original/file-20200803-22-dirhye.jpg?ixlib=rb-1.1.0&amp;q=45&amp;auto=format&amp;w=754&amp;fit=clip" sizes="(min-width: 1466px) 754px, (max-width: 599px) 100vw, (min-width: 600px) 600px, 237px" srcset="https://images.theconversation.com/files/350843/original/file-20200803-22-dirhye.jpg?ixlib=rb-1.1.0&amp;q=45&amp;auto=format&amp;w=600&amp;h=400&amp;fit=crop&amp;dpr=1 600w, https://images.theconversation.com/files/350843/original/file-20200803-22-dirhye.jpg?ixlib=rb-1.1.0&amp;q=30&amp;auto=format&amp;w=600&amp;h=400&amp;fit=crop&amp;dpr=2 1200w, https://images.theconversation.com/files/350843/original/file-20200803-22-dirhye.jpg?ixlib=rb-1.1.0&amp;q=15&amp;auto=format&amp;w=600&amp;h=400&amp;fit=crop&amp;dpr=3 1800w, https://images.theconversation.com/files/350843/original/file-20200803-22-dirhye.jpg?ixlib=rb-1.1.0&amp;q=45&amp;auto=format&amp;w=754&amp;h=503&amp;fit=crop&amp;dpr=1 754w, https://images.theconversation.com/files/350843/original/file-20200803-22-dirhye.jpg?ixlib=rb-1.1.0&amp;q=30&amp;auto=format&amp;w=754&amp;h=503&amp;fit=crop&amp;dpr=2 1508w, https://images.theconversation.com/files/350843/original/file-20200803-22-dirhye.jpg?ixlib=rb-1.1.0&amp;q=15&amp;auto=format&amp;w=754&amp;h=503&amp;fit=crop&amp;dpr=3 2262w" alt="Foto de una mujer conductora de autobús." /><figcaption><span class="caption">Las mujeres por fin pueden conducir autobuses.</span><br />
<span class="attribution"><a class="source" href="https://www.shutterstock.com/image-photo/proud-bus-driver-1012824157">Baxtar/Shutterstock</a></span></figcaption></figure>
<p>Pero el argumento de la selectividad femenina se sigue usando para explicar la brecha de género en la ciencia. En 2018 dos psicólogos de Reino Unido <a href="https://journals.sagepub.com/doi/abs/10.1177/0956797617741719?journalCode=pssa">publicaron un artículo</a> titulado “La paradoja de la igualdad de género en ciencia, tecnología, ingeniería y educación matemática”. En dicho texto, la paradoja se refería al hecho de que las mujeres son más susceptibles de estar infrarrepresentadas en el ámbito científico en países donde existen mayores niveles de igualdad de género.</p>
<p>La explicación de los autores tenía dos partes. La primera era que, en los países menos igualitarios desde un punto de vista de género, los trabajos relacionados con las STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas, en sus siglas en inglés) estaban mejor pagados, y estas aspiraciones económicas guiaban por igual las decisiones de ambos sexos. La segunda parte de la explicación, que contaba con el respaldo de otros científicos, era que en los países con mejores condiciones económicas y sociales <a href="https://www.researchgate.net/profile/Anu_Realo/publication/24001221_Why_Can%27t_a_Man_Be_More_Like_a_Woman_Sex_Differences_in_Big_Five_Personality_Traits_Across_55_Cultures_vol_94_pg_168_2008/links/02e7e52de5eadc10c4000000/Why-Cant-a-Man-Be-More-Like-a-Woman-Sex-Differences-in-Big-Five-Personality-Traits-Across-55-Cultures-vol-94-pg-168-2008.pdf">la “expresión natural” de las “diferencias innatas”</a> podía emerger de esta forma.</p>
<p>A pesar de que está aceptado que no hay diferencias de rendimiento entre hombres y mujeres en lo que tiene que ver con el trabajo científico, en los últimos años el mito de la “capacidad cognitiva” ha resurgido bajo una forma diferente. Así, y dado que existe un consenso universal sobre el hecho de que las mujeres poseen una mayor capacidad de comprensión lectora que los hombres, lo más probable es que ellas encuentren más gratificante decantarse por ámbitos y profesiones no científicos.</p>
<p>La paradoja descrita en el artículo <a href="https://www.genderscilab.org/blog/gender-equality-does-not-equal-gender-neutrality">ha provocado un fuerte debate en círculos científicos</a>, sobre todo en lo relativo a la fiabilidad de los factores que se eligieron para medir la igualdad de géneros así como la interpretación causal de las correlaciones obtenidas. Este debate obligó a los autores a publicar una rectificación de su análisis original de los datos, ya que resultó que habían utilizado <a href="https://www.buzzfeednews.com/article/stephaniemlee/women-stem-gender-equality-paradox-correction">métodos bastante poco comunes para medir las diferencias de género</a> en los graduados STEM. Cuando se utilizaron métodos más habituales (como por ejemplo ver qué porcentaje de los licenciados STEM eran hombres o mujeres) un equipo de científicos declaró que <a href="https://journals.sagepub.com/doi/abs/10.1177/0956797619872762?journalCode=pssa">las conclusiones obtenidas eran distintas</a>.</p>
<p>Muchos científicos sostienen que aún existen prejuicios y discriminación contra las mujeres en los países más igualitarios, y que esa podría ser la razón por la que ellas descartan dedicar su carrera profesional a la ciencia. La historia demuestra que las mujeres han tenido un gran papel en el desarrollo de las distintas disciplinas científicas. Pero, a medida que el desarrollo científico se fue profesionalizando, <a href="https://www.hup.harvard.edu/catalog.php?isbn=9780674576254">las mujeres fueron deliberadamente excluidas</a> de las instituciones de investigación con el argumento explícito de sus déficits innatos.</p>
<p>A una le gustaría pensar que todo esto ha quedado atrás, pero estas visiones implícitas resurgen adoptando distintas formas, lo que en muchas ocasiones desanima a las mujeres. Está probado que existe entre la gente la creencia arraigada de que los grandes científicos no se hacen, sino que <em>nacen</em> (y, más concretamente, que <a href="https://science.sciencemag.org/content/347/6219/262"><em>nacen</em> hombres</a>).</p>
<p>Y todo esto a pesar de que hay evidencias científicas que demuestran que los conceptos “cerebro masculino” y “cerebro femenino” <a href="https://theconversation.com/how-neurosexism-is-holding-back-gender-equality-and-science-itself-67597">son muy discutibles</a>. Lo cierto es que las experiencias que vives pueden cambiar tu cerebro, pero esto también incluye los esteoreotipos a los que te enfrentas. Si te animan a leer, tu cerebro será mejor leyendo. Y lo que es más: se ha demostrado que cuando una persona tiene pensamientos negativos acerca de cómo realizará una tarea, <a href="https://theconversation.com/the-terrifying-power-of-stereotypes-and-how-to-deal-with-them-101904">evita tener que hacerla; y cuando la tiene que hacer, la hace peor de lo que podría</a>.</p>
<p>Existen muchos factores relacionados con el éxito científico, incluidas las contrataciones y los ascensos, en los que también existen pruebas claras de discriminación contra las mujeres. Una amplia investigación en el campo de la química demostró que los artículos cuyo primer firmante era una mujer tenían <a href="https://pubs.rsc.org/en/content/articlelanding/2020/sc/c9sc04090k#!divAbstract">menos posibilidades de ser aceptados</a> por las revistas, y también de ser citados por otros investigadores.</p>
<p>No cabe duda de que Franklin tuvo que enfrentarse a numerosos prejuicios, y que durante mucho tiempo su papel en el descubrimiento de la estructura del ADN <a href="https://www.nationalgeographic.com/news/2013/5/130519-women-scientists-overlooked-dna-history-science/">no fue reconocido</a>. Resulta descorazonador que, un siglo después de su nacimiento, el mensaje de que la ciencia no es para mujeres se mantenga tan fuerte.</p>
<hr />
<p><em>Artículo traducido gracias a la colaboración con <a href="https://www.fundacionlilly.com/">Fundación Lilly</a></em>.<!-- Below is The Conversation's page counter tag. Please DO NOT REMOVE. --><img loading="lazy" decoding="async" style="border: none !important; box-shadow: none !important; margin: 0 !important; max-height: 1px !important; max-width: 1px !important; min-height: 1px !important; min-width: 1px !important; opacity: 0 !important; outline: none !important; padding: 0 !important; text-shadow: none !important;" src="https://counter.theconversation.com/content/145724/count.gif?distributor=republish-lightbox-basic" alt="The Conversation" width="1" height="1" /><!-- Fin del código. Si no ve ningún código arriba, por favor, obtenga el nuevo código de la pestaña Avanzado después de hacer clic en el botón de republicar. El contador de páginas no recoge ningún dato personal. Más información: http://theconversation.com/es/republishing-guidelines --></p>
<hr />
<p><a href="https://theconversation.com/profiles/gina-rippon-132725">Gina Rippon</a>, Professor Emeritus of Cognitive NeuroImaging, <em><a href="https://theconversation.com/institutions/aston-university-1107">Aston University</a></em></p>
<p>Este artículo fue publicado originalmente en <a href="https://theconversation.com">The Conversation</a>. Lea el <a href="https://theconversation.com/el-cerebro-femenino-por-que-resurgen-los-mitos-nocivos-sobre-mujeres-y-ciencia-145724">original</a>.</p>
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					<title>Neurociencia &#8211; Los humanos nacemos buenos, pero ser malos es decisión propia</title>
					<link>https://www.guatevision.com/espectaculos/entretenimiento/neurociencia-los-humanos-nacemos-buenos-pero-ser-malos-es-decision-propia</link>
										<pubDate>
						Thu, 27 Dec 2018 20:55:15 +0000					</pubDate>
					<dc:creator><![CDATA[Redacción Guatevisión]]></dc:creator>
					
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							<![CDATA[Al contrario de lo que citan las creencias populares, la bondad y la generosidad no son aprendidas en la infancia ni son frutos directos de la buena educación, en realidad ambas son comportamientos intuitivos y naturales del ser humano. ]]>
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								<![CDATA[<img loading="lazy" decoding="async" width="546" height="364" src="https://www.guatevision.com/wp-content/uploads/sites/2/2018/12/34.jpg?quality=82&amp;w=546&amp;h=364&amp;crop=1" class="attachment-featured-medium size-featured-medium" alt="Neurociencia - Los humanos nacemos buenos, pero ser malos es decisión propia" srcset="https://www.guatevision.com/wp-content/uploads/sites/2/2018/12/34.jpg 546w, https://www.guatevision.com/wp-content/uploads/sites/2/2018/12/34.jpg?resize=300,200 300w, https://www.guatevision.com/wp-content/uploads/sites/2/2018/12/34.jpg?resize=150,100 150w" sizes="auto, (max-width: 546px) 100vw, 546px" /><p>Aunque la necesidad altruista sí puede ser optimizada en los primeros años de vida, invariablemente todos los humanos nacen siendo buenos.</p>
<h4>Por lo menos eso es lo que indica la ciencia del comportamiento:</h4>
<p>La benevolencia es intuitiva y acompaña a los humanos desde el nacimiento. Todos los individuos presionados a tomar decisiones rápidas en situaciones conflictivas adoptan actitudes de bondad. El primer pensamiento de cualquiera es ayudar a otros.</p>

<p>El <strong>egoísmo</strong> por otro lado es el resultado de la racionalización exagerada. Surge cuando<strong> &#8220;se piensa demasiado&#8221; el problema y se comienzan a perseguir intereses propios</strong> (aún a costa del bienestar de terceros). Esta conclusión deriva de un estudio de la Universidad de Harvard.</p>
<ul>
<li><a href="https://www.guatevision.com/espectaculos/entretenimiento/video-parodia-en-el-cielo-no-hay-hospital/" target="_blank" rel="noopener">VIDEO: Parodia &#8220;En el cielo no hay hospital&#8221;</a></li>
<li><a href="https://www.guatevision.com/espectaculos/entretenimiento/ciudad-regala-cervezas-viajas-bicicleta/" target="_blank" rel="noopener">Conoce la ciudad que te regala cervezas si viajas en bicicleta</a></li>
</ul>
<p>&nbsp;</p>
<p>Académicos de la unidad de neurociencia de dicha casa de estudios reunieron a un grupo de voluntarios para un curioso experimento: Cada participante recibió una cantidad de dinero; podían optar por quedarse con ella o dividirla entre todos. A cada sujeto se le informó que incluso si decidiera no compartir su efectivo, ganaría una recompensa de igual forma.</p>
<p>La mayoría de ellos fue presionada para responder a la encrucijada rápidamente. Este grupo no tuvo problemas en repartir el dinero. Al hacerles más preguntas rápidas y aleatorias (en cuánto iban a dividir su parte, por qué la dividirían, etc.), todos reaccionaban con sorpresa, pero con gestos instintivamente <strong>bondadosos</strong>, <strong>dispuestos a compartir lo adquirido</strong>.</p>
<p>En cambio, dentro de la pequeña porción del grupo que tuvo <strong>tiempo para reflexionar qué haría con su regalo</strong>, algunos decidieron no compartir su parte o estuvieron de acuerdo en ceder menos cantidad.</p>
<p>El estudio data de 2014, y aunque los responsables reiteran que siguen investigando la neurociencia tras la bondad de nacimiento, la conclusión del experimento es simple y puede generar más hipótesis: <strong>entre más tiempo tienes para pensar, optarás por una decisión más egoísta y conveniente para ti</strong> (lo cual no siempre será malo).</p>
<p>En cambio, <strong>si eres obligado a tomar decisiones rápidamente, de manera natural escogerás la que beneficie a más personas</strong>.</p>
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