Era el combate principal de UFC México, el sábado 21 de septiembre, en el que se enfrentarían el mexicano Yair Rodríguez y Jeremy Stephens, pero todo terminó en un escándalo.
Habían pasado tan solo 15 segundos del combate cuando Stephens se quejó de que Rodríguez le había picado un ojo y se quedó en el octágono. Por regla, UFC le otorga cinco minutos a los peleadores para que se repongan de incidentes como este, pero al cumplirse el tiempo el atleta dijo no estar en condiciones y por eso la pelea se declaró sin decisión.
Esto molestó a Rodriguez, quien empezó a llorar. A los asistentes tampoco les cayó en gracia haber pagado para una pelea que duró solamente 15 segundos y por eso lanzaron vasos con agua, comida y botellas al centro del octágono.
Wouldn’t open his eye forsure forsure!! pic.twitter.com/cNYFsnYLIY
— Serg🤙🏼 (@serg_bjj) September 22, 2019
Stephens y su equipo fueron evacuados del lugar, pero los aficionados les lanzaron de todo durante su camino a los vestidores.
Así le va a los gringos que no quieren pelar en Mexico#ufc #MonsterEnergyUFC @MonsterEnergyMx pic.twitter.com/fwft0ESru3
— Franky Mostro (@frankymostro) September 22, 2019
🤦🏻♀️ triste final de #UFCMexico pic.twitter.com/kiIKptEYGG
— Karina Rodríguez (@kari_mma) September 22, 2019
“Discúlpenme, no esperaba que esto pasara y tampoco es culpa de Jeremy. Quizá él no ve, hay que darle el beneficio de la duda. Me preparé bastante duro y es decepcionante terminar así. Prometo regresar pronto”, dijo en la entrevista.













