Los diputados del Congreso de la República suman casi cuatro años sin aprobar la Ley de vacunas, que se presentó en septiembre de 2017 y ya fue discutida en tercer debate. Además de obligar al Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social (MSPAS) a administrar inmunizadores según criterios epidemiológicos, establece que los funcionarios no pueden recortar el presupuesto anual destinado a la compra de los fármacos contra distintas enfermedades.
¿El proceso de vacunación contra la COVID-19 hubiera sido más ágil si Guatemala contara un la Ley de vacunas? Los expertos responden en esta nota.













