Al final del día, si no tiene un desinfectante para su mascarilla, sumérjala en gasolina o diésel, aconsejó el presidente filipino a la población, desatando de inmediato las críticas.
“Simplemente sumerja su mascarilla con la mano en combustible y ese hijo de Dios (el virus) no tendrá ninguna posibilidad de sobrevivir”, dijo Duterte.
El gobernador quería justificar así que la falta de un desinfectante caro no puede ser motivo para no limpiar las mascarillas, para lo cual recomendó erróneamente la sustancia inflamable y tóxica.
Su consejo causó que funcionarios de Salud filipinos intentaran corregir casi de inmediato el mensaje del mandatario, aduciendo que estaba bromeando pues “ya conocen cómo es él”, según publica el New York Post.
Filipinas sobrepasa los 72 mil 200 casos confirmados de coronavirus y las mil 840 muertes.
(Foto principal: AFP)













