El mamífero que se encuentra en peligro de extinción fue encontrado flotando sobre un río en la localidad de Sabah.
El cadáver estaba atado a un árbol, la crueldad con la que mataron al pequeño elefante sorprendió a los pobladores que lo encontraron.
Una de las balas, la que se presume fue la que lo mató le atravesó la cabeza.
Se estima que quedan menos de cien ejemplares de esta especie en el mundo.













