El proyecto surgió luego de varios meses de hacer gestiones de parte de comunitarios y autoridades de Escuintla, debido al mal estado de los dos carriles de sur a norte de la autopista Puerto Quetzal.
Todo esto ante una ola de eventualidades en torno a este tramo, ya que se discute en el Congreso de la República si se dá vía libre a la reconstrucción por medio de la instancia público privada con cobro de peaje, en tanto se resuelve este conflicto el Estado invertirá Q29 millones en su reparación de los carriles más dañados.













