Un vídeo difundido en las redes sociales mostraba la caída de un avión seguida de una explosión y una bola de fuego cerca de la localidad de Yablonovo, a 70 km al noreste de la ciudad de Belgorod. hacia las 11.00 hora local (08.00 GMT).
El gobernador de la región, Vyacheslav Gladkov, escribió en Telegram que murieron todas las personas a bordo.
En la información dada por el Ministerio de Defensa en el avión viajaban 65 prisioneros de guerra ucranianos que iban a ser liberados en un intercambio con las fuerzas ucranianas, además de seis miembros de la tripulación y tres escoltas.
Por ahora no ha sido posible verificar de forma independiente ninguno de los detalles sobre las personas que iban a bordo.
La cancillería rusa acusó a Ucrania de haber derribado la aeronave en un acto que calificó de “barbárico”.
Fuentes ucranianas le contaron a la BBC que todavía no disponían de información precisa sobre la situación y que estaban investigando lo ocurrido.
“Ningún otro intercambio”
Andrei Kartapolov, presidente de la comisión parlamentaria rusa de Defensa, afirmó más tarde que un segundo avión en el aire que transportaba a 80 prisioneros ucranianos fue desviado.
“Ahora no se puede hablar de ningún otro intercambio [de prisioneros]”, declaró Kartapolov a la televisión rusa.
El portavoz de la presidencia rusa, Dmitry Peskov, dijo que el Kremlin estaba al corriente del accidente, pero se negó a entrar en detalles.
Poco después de conocerse la noticia del accidente del avión tipo Ilyushin-76 , se decretó la alerta aérea en toda Ucrania.
Belgorod, situada a unos 40 km al norte de la frontera con Ucrania, ha sufrido decenas de bajas por ataques aéreos y drones desde que comenzó la guerra.
En diciembre, 25 personas murieron y 100 resultaron heridas tras un ataque aéreo, aunque Ucrania insistió en que sólo se había atacado infraestructura militar y culpó a las defensas aéreas rusas de los fragmentos que cayeron sobre la ciudad.













