Ese año la justicia egipcia lo nombró guardián legal de esta embarcación que se había quedado a la deriva.
“Cuando acepté la decisión yo no sabía lo que estaba firmando”, señala.
Por esa razón le retuvieron su pasaporte y para poder salir de esta situación solo puede ser de dos maneras: o el dueño del barco le encuentra un reemplazo o el barco es vendido.
El propietario de la embarcación ha señalado que no ha sido posible encontrar una persona que lo reemplace.
Y él reclama ayuda: “Mi madre murió hace dos años. Solo quiero regresar a mi hogar y estar con mi familia“.
“Además, cuando firmó la orden de la justicia de Egipto, él se quedó solo en esto”.
Actualmente hay 250 casos activos de abandono de barcos y marineros alrededor del mundo de acuerdo a la Organización Internacional del Trabajo.
En este video puedes ver la historia de Aisha.













