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					<title>Nuestro antepasado más antiguo caminaba erguido hace 7 millones de años, según un nuevo estudio</title>
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										<pubDate>
						Fri, 26 Aug 2022 12:36:42 +0000					</pubDate>
					<dc:creator><![CDATA[BBC News Mundo]]></dc:creator>
							<category><![CDATA[BBC News Mundo]]></category>

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							<![CDATA[Los antepasados más antiguos conocidos de los humanos ya caminaban sobre sus dos piernas, según un nuevo estudio.]]>
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								<![CDATA[<img fetchpriority="high" decoding="async" width="760" height="430" src="https://www.guatevision.com/wp-content/uploads/sites/2/2022/08/BBC-simios.jpg?quality=82&amp;w=760&amp;h=430&amp;crop=1" class="attachment-featured-medium size-featured-medium" alt="Reconstrucción de diferentes modos de locomoción en el desierto de Djourab (Chad). Sabine Riffaut, Guillaume Daver, Franck Guy / Palevoprim / CNRS - Université de Poitiers / MPFT" srcset="https://www.guatevision.com/wp-content/uploads/sites/2/2022/08/BBC-simios.jpg?resize=760,430 760w, https://www.guatevision.com/wp-content/uploads/sites/2/2022/08/BBC-simios.jpg?resize=260,146 260w" sizes="(max-width: 760px) 100vw, 760px" /><p>Las conclusiones se basan en el análisis de huesos fósiles hallados en Chad hace más de 20 años, que sólo ahora fueron analizados.</p>

<p>Los restos pertenecieron según los investigadores a un homínido al que llamaron <strong>Sahelanthropus tchadensis</strong>, que vivió hace entre seis y siete millones de años.</p>
<p>Se trataría del miembro más antiguo conocido del linaje de los homínidos, la rama evolutiva que va desde el ancestro común de los humanos y los chimpancés hasta los humanos modernos.</p>
<p>Cuando se analizó en 2002 uno de los huesos principales encontrados, el cráneo, los científicos apodaron a quien habría sido su dueño <strong>Toumaï, que significa &#8220;esperanza de vida&#8221; en una lengua de Chad</strong>.</p>
<p>El nuevo <a href="https://www.nature.com/articles/s41586-022-04901-z">estudio</a> publicado ahora en la revista Nature se basa en el análisis de otros huesos, incluyendo un fémur.</p>
<p>Hace años que se debate sobre si el Sahelanthropus tchadensis era bípedo. Pero los autores del nuevo trabajo, de instituciones en Francia y Chad, aseguran tener finalmente una respuesta</p>
<h3>¿Cuándo fueron hallados los fósiles?</h3>
<p>Los huesos fueron descubierton por investigadores de Francia y Chad durante una expedición en el desierto de Djourab, en el norte del país africano, en julio de 2001.</p>
<p>Cuando se publicó en 2002 un primer <a href="https://www.nature.com/articles/nature00879">estudio</a> sobre el cráneo, los científicos liderados por el paleoantropólogo Michel Brunet, de la Universidad de Poitiers, en Francia, señalaron que, a pesar del pequeño tamaño de su cerebro, similar al de un chimpancé, Toumaï poseía otras características de homínidos posteriores, como los dientes y la cara.</p>
<p>También señalaron que <strong>la orientación del orificio en la base del cráneo de Toumaï parecía indicar que caminaba erguido</strong>.</p>
<figure><img decoding="async" src="https://c.files.bbci.co.uk/A82E/production/_126445034_tumai7.jpg" alt="Cráneo de Sahelanthropus tchadensis" width="549" height="549" /></p>
<footer>Science Photo Library</footer><figcaption>Cuando se analizó en 2002 el cráneo, los científicos apodaron a quien habría sido su dueño Toumaï, que significa &#8220;esperanza de vida&#8221; en una lengua de Chad.</figcaption></figure>
<p>En la misma expedición de 2001 los investigadores recolectaron cientos de otros fósiles.</p>
<p>El nuevo estudio se basa en restos de extremidades, incluyendo &#8220;<strong>un fémur (hueso del muslo) izquierdo parcial y dos cúbitos izquierdo y derecho (el cúbito, o ulna, es uno de los dos huesos del antebrazo junto con el radio; forma nuestro codo)</strong>&#8220;, señalan los autores del trabajo en un artículo de divulgación en el sitio The Conversation.</p>
<p>El fémur fue analizado por primera vez en 2004 por la estudiante Aude Bergeret-Medina, de la Universidad de Poitiers.</p>
<p>Roberto Macchiarelli, paleoantropólogo y supervisor de la estudiante, estuvo de acuerdo entonces en que el hueso pertenecía probablemente a un S. tchadensis. Pese a ello, no se ha probado que el fémur, los cúbitos y el cráneo pertenecieran al mismo individuo.</p>
<p>¿Por qué tardaron tanto los científicos en analizar los otros restos hallados en Chad?</p>
<p>El estudio de las extremidades no cobró impulso sino hasta 2017.</p>
<p>&#8220;No era nuestra prioridad&#8221;, dijo el paleoantropólogo de Poitiers Franck Guy, quien dirigió la última investigación, según señala la revista<a href="https://www.nature.com/articles/d41586-022-02313-7"> Nature</a>Nature.</p>
<p>En su artículo en The Conversation, los autores del nuevo estudio señalan que el análisis del material &#8220;se ralentizó considerablemente por diversas razones, entre ellas la prioridad dada a la investigación sobre el terreno de otros restos postcraneales y otros trabajos, así como la dificultad de analizar este material fragmentario que requiere conocimientos adicionales. Relanzado en 2017, ha tardado cinco años en completarse&#8221;.</p>
<h3>¿Qué pruebas hay de que Toumai caminaba erguido?</h3>
<p>El fósil más antiguo de un homínido bípedo que se había descrito hasta ahora era el del Orrorin tugenensis, que fue hallado en Kenia y tiene una antigüedad de seis millones de años.</p>
<p>Los autores del nuevo estudio, sin embargo, señalan que rasgos del fémur y de los cúbitos hallados en Chad demuestran que su dueño tenía la capacidad de caminar erguido.</p>
<p>Los científicos compararon estos huesos con el de una amplia gama de primates y de otros antepasados de humanos.</p>
<p>&#8220;Como la conservación de estos huesos largos no es muy buena (el fémur, por ejemplo, ha perdido sus dos extremidades), un análisis sucinto no proporciona interpretaciones fiables&#8221;, señalan los autores.</p>
<p>&#8220;Por ello, los estudiamos desde todos los ángulos, tanto en su morfología externa como en sus estructuras internas&#8221;.</p>
<p>Los investigadores aseguran que utilizaron más de 20 criterios para comparar los restos con otros huesos de especímenes actuales y fósiles.</p>
<p>&#8220;Tomados por separado, ninguno de estos criterios puede utilizarse para proponer una interpretación categórica del material&#8221;.</p>
<p>Sin embargo, agregan,<strong> en conjunto, </strong><strong>l</strong><strong>os caracteres hallados indican que</strong><strong> el</strong><strong> &#8220;Sahelanthropus practicaba el bipedismo habitual</strong><strong>mente</strong><strong>&#8220;</strong>.</p>
<p>Los autores se basaron en características del fémur que, según señalan, son más cercanas a las de los humanos que los grandes simios.</p>
<p>El científico español Pablo Pelaez-Campomanes es investigador del Museo de Ciencias Naturales de Madrid y fue uno de los autores del estudio sobre el cráneo de Toumaï en 2002.</p>
<p>&#8220;El fragmento de fémur que tienen presenta una serie de carácterísticas morfológicas cómo la sección del hueso, el grosor de la capa cortical del hueso y la forma de las diferentes inserciones musculares que al compararlas con las de otras especies con distintas locomociones hacen que lo más probable y parsimonioso sea interpretar como bípeda a esta especie&#8221;, explicó el científico a BBC Mundo.</p>
<p>&#8220;En cuanto a la ulna no presenta características bípedas. El artículo infiere, en base también a diferentes caracteres morfológicos (curvatura, inserciones, etc) que probalemente pertencía a una especie con brazos adaptados a una vida con un componente arbóreo importante&#8221;.</p>
<p>&#8220;Por tanto, el conjunto de los dos huesos unido a estudios previos del cráneo indicarían que era una especie bípeda que retuvo adaptaciones osteológicas relacionadas con comportamientos arbóreos&#8221;.</p>
<p>El Sahelanthropus habría podido entonces tanto caminar en sus dos piernas cuando estaba en el suelo como trepar fácilmente a los árboles.</p>
<figure><img decoding="async" src="https://c.files.bbci.co.uk/11976/production/_126445027_tumai2.jpg" alt="Fémur y cúbitos hallados en 2001" width="800" height="492" /></p>
<footer>Franck Guy/PALEVOPRIM/CNRS &#8211; Université de Poitier</footer><figcaption>Dos vistas del fémur (izquierda) y de los cúbitos del antebrazo del Sahelanthropus tchadensis descubiertos en 2001.</figcaption></figure>
<p>Frank Guy afirmó que &#8220;cuando estaban en el suelo habrían preferido moverse como bípedos. Pero a veces optaban por trepar. Todas las características apuntan a este tipo de comportamiento&#8221;.</p>
<p>Pelaez-Campomanes señaló que el Sahelanthropus, según el estudio, habría formado parte de los llamados homininos, una subfamilia de los homínidos.</p>
<p>&#8220;En terminos simples y de acuerdo a las interpretacines de este artículo, el Sahelanthropus sería el primer representantre de los homininos, que engloba el clado que incluye al género Homo&#8221;, explicó el científico español.</p>
<p>&#8220;Una de las carácterísticas que deben tener los miembros de éste clado hominino es la adquisición del bipedalismo y por tanto es importante que esta especie lo tenga para que pueda ser considerada un hominino&#8221;.</p>
<h3>¿Por qué el estudio genera polémica?</h3>
<p>En un ensayo en Nature que acompaña al nuevo estudio, Daniel Liebarman, paleoantropólogo de la Universidad de Harvard, quien no participó en la investigación, señala que el fémur de Sahelanthropus &#8220;se parece más al de un homínido bípedo que al de un mono cuadrúpedo.&#8221;</p>
<p>Sin embargo, el debate continúa.</p>
<p>Ya en 2020 Aude Bergeret-Medina y Roberto Macchiarelli publicaron un trabajo basado en medidas y fotografías, en el que argumentaban que el dueño del famoso fémur no caminaba erguido.</p>
<p>El nuevo estudio no convence a Macchiarelli, según un artículo en la revista Nature.</p>
<p>El investigador sostiene que características del fémur descritas como indicativas de bipedismo, podrían ser el resultado de la compresión causada por haber estado durante millones de años bajo sedimentos.</p>
<p>Fred Spoor, del Museo de Historia Natural de Londres, señaló a la revista New Scientist que los autores del nuevo estudio <strong>&#8220;presentan un buen caso&#8221; a favor del bipedismo</strong>, pero es probable que el debate continúe.</p>
<p>Kelsey Pugh, del Museo de Historia Natural en Nueva York, señaló a la misma publicación que &#8220;será vital que equipos independientes de paleoantropólogos estudien estos fascinantes fósiles en los próximos meses&#8221;.</p>
<p class="bbc-1s1cxbv ewbcsnk0" role="text">Foto principal: Reconstrucción de diferentes modos de locomoción en el desierto de Djourab (Chad). Sabine Riffaut, Guillaume Daver, Franck Guy / Palevoprim / CNRS &#8211; Université de Poitiers / MPFT (<span lang="en-GB">GENTILEZA FRANK GUY)</span></p>
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					<title>Igual que los humanos: los simios se saludan y se despiden durante sus interacciones</title>
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										<pubDate>
						Wed, 11 Aug 2021 23:39:25 +0000					</pubDate>
					<dc:creator><![CDATA[Deutsche Welle]]></dc:creator>
							<category><![CDATA[Deutsche Welle]]></category>

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							<![CDATA[Unos invetigadores británicos observaron que tanto bonobos como chimpancés que habitan en un zoológico solían mirarse y comunicarse entre sí con frecuencia para iniciar y finalizar sus interacciones.]]>
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								<![CDATA[<img loading="lazy" decoding="async" width="700" height="394" src="https://www.guatevision.com/wp-content/uploads/sites/2/2021/08/41598687_303.jpg?quality=82&amp;w=700&amp;h=394&amp;crop=1" class="attachment-featured-medium size-featured-medium" alt="Un grupo de chimpancés. (picture-alliance/dpa/Arco Images/C. Huetter)" srcset="https://www.guatevision.com/wp-content/uploads/sites/2/2021/08/41598687_303.jpg 700w, https://www.guatevision.com/wp-content/uploads/sites/2/2021/08/41598687_303.jpg?resize=300,169 300w, https://www.guatevision.com/wp-content/uploads/sites/2/2021/08/41598687_303.jpg?resize=276,154 276w, https://www.guatevision.com/wp-content/uploads/sites/2/2021/08/41598687_303.jpg?resize=260,146 260w, https://www.guatevision.com/wp-content/uploads/sites/2/2021/08/41598687_303.jpg?resize=150,84 150w" sizes="auto, (max-width: 700px) 100vw, 700px" /><p>Cuando una persona habla con otra, probablemente no se iría sin despedirse; eso sería de mala educación. Los simios parecen hacer algo parecido, según un estudio que constata que estos se comunican para iniciar y finalizar interacciones sociales con señales como tocarse o mirarse fijamente.</p>

<p><a class="icon external" href="https://doi.org/10.1016/j.isci.2021.102872" target="_blank" rel="nofollow noopener">En un artículo publicado en la revista iScience</a>, se documenta el uso intencionado de señales por parte de los simios para comenzar y terminar estas interacciones, un comportamiento -dicen los autores- que no se había visto hasta ahora fuera de la especie humana.</p>
<p>La investigadora Raphaela Heesen y su equipo de investigadores de la Universidad de Durham (Reino Unido) están encontrando importantes evidencias en los grandes simios, que podrían desafiar la afirmación de que el llamado &#8220;compromiso conjunto&#8221; es exclusivo de los humanos.</p>
<h2>Los expertos analizaron más de 1.000 interacciones</h2>
<p>&#8220;El compromiso conjunto como proceso se refiere al intercambio de señales necesario para que los copartícipes lleguen a la creencia mutua de que están comprometidos con un curso de acción en el que cada uno pone de su parte&#8221;, explicaron los autores.</p>
<p>Bajo ese concepto, y tras analizar 1.242 interacciones en grupos de bonobos y chimpancés en zoológicos, los científicos descubrieron que los simios se miraban y se comunicaban entre sí con frecuencia para iniciar y finalizar las interacciones. Los bonobos intercambiaban señales de entrada y miradas mutuas antes de jugar en el 90% de las veces, mientras que los chimpancés lo hicieron en el 69%.</p>
<p>Las fases de salida eran aún más comunes, ya que el 92% de las interacciones de los bonobos y el 86% de las de los chimpancés incluían salidas. Estas señales comprendían gestos como tocarse, tomarse de las manos o chocar las cabezas, o mirarse fijamente, antes y después de encuentros como el acicalamiento o el juego.</p>
<h2>Más hábitos similares a los de los humanos</h2>
<p>Curiosamente, cuanto más cerca estaban los bonobos entre sí, más corta era la duración de sus fases de entrada y salida, si es que existían. Los autores afirman que este patrón es similar a la forma en que nosotros, como humanos, nos comunicamos: &#8220;Cuando interactúas con un buen amigo, es menos probable que te esfuerces en comunicarte amablemente&#8221;, dice Heesen en un comunicado.</p>
<p>En cuanto a la comprensión del origen y la evolución del compromiso conjunto, este estudio es un paso más, pero la investigadora dice que aún queda mucho por hacer.</p>
<p>&#8220;El comportamiento no se fosiliza, no se pueden desenterrar huesos para ver cómo ha evolucionado el comportamiento, pero sí se puede estudiar a nuestros parientes vivos más cercanos: los grandes simios como los chimpancés y los bonobos&#8221;, concluyó la investigadora.</p>
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