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			<title>Mutilación femenina Archives - Guatevision</title>
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					<title>&#8220;La mutilación genital fue mi recompensa por aprobar los exámenes&#8221;</title>
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						Wed, 07 Apr 2021 15:32:44 +0000					</pubDate>
					<dc:creator><![CDATA[BBC News Mundo]]></dc:creator>
							<category><![CDATA[Histórico]]></category>

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							<![CDATA[Entre las comunidades musulmanas conservadoras de Egipto, especialmente en las zonas rurales, las mujeres son consideradas "impuras" y "no preparadas para el matrimonio" a menos que sean sometidas este tipo de mutilación.]]>
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								<![CDATA[<img fetchpriority="high" decoding="async" width="760" height="430" src="https://www.guatevision.com/wp-content/uploads/sites/2/2021/04/mutilacion.jpg?quality=82&amp;w=760&amp;h=430&amp;crop=1" class="attachment-featured-medium size-featured-medium" alt="" srcset="https://www.guatevision.com/wp-content/uploads/sites/2/2021/04/mutilacion.jpg 760w, https://www.guatevision.com/wp-content/uploads/sites/2/2021/04/mutilacion.jpg?resize=300,170 300w, https://www.guatevision.com/wp-content/uploads/sites/2/2021/04/mutilacion.jpg?resize=260,146 260w, https://www.guatevision.com/wp-content/uploads/sites/2/2021/04/mutilacion.jpg?resize=150,85 150w" sizes="(max-width: 760px) 100vw, 760px" /><p>&#8220;Me sujetaron y ella cortó esta parte de mi cuerpo. Yo no sabía por qué. Este fue el primer trauma en mi vida: no sabía qué mal había hecho a estas personas mayores, a quienes amaba, para que ella estuvieran encima de mí, abriéndome las piernas para lastimarme. Psicológicamente fue como una crisis nerviosa para mí&#8221;.</p>

<p>Layla (no es su nombre real) tenía solo 11 o 12 años cuando fue sometida a mutilación genital femenina (MGF).</p>
<p>Entre las comunidades musulmanas conservadoras de Egipto, especialmente en las zonas rurales, <strong>las mujeres son consideradas &#8220;impuras&#8221;</strong> y &#8220;no preparadas para el matrimonio&#8221; a menos que sean sometidas este tipo de mutilación.</p>
<p>Esta práctica está prohibida en Egipto desde 2008 y <strong>puede conducir al encarcelamiento hasta por siete años de</strong><strong> los médicos</strong> que sean declarados culpables de realizar este procedimiento. Cualquiera que lo solicite puede enfrentar hasta tres años de prisión.</p>
<p>Sin embargo, sigue siendo uno de los países del mundo donde más se práctica. A menudo se realiza con el pretexto de una &#8220;cirugía plástica&#8221;, según Reda Eldanbouki, un abogado de derechos humanos que dirige un centro que asume gratuitamente la representación legal de las mujeres que pasan por este trance.</p>
<p>El Centro de Orientación y Conocimiento Jurídico para Mujeres (WCGLA, por sus siglas en inglés), con sede en El Cairo, ha presentado hasta ahora unos 3.000 casos en nombre de mujeres y ha ganado unos 1.800 de ellos, incluidos al menos seis casos de MGF.</p>
<p>Puede parecer que la ley está de su lado, pero conseguir justicia es otra cosa. Según Eldanbouki, <strong>incluso cuando los atrapan, </strong><strong>los tribunales y la policía son muy indulgentes con los culpables</strong><strong>.</strong></p>
<p>Él contó a la BBC cómo el centro hace campaña contra la práctica y nos presentó a tres mujeres que hablaron sobre su experiencia personal y por qué quieren proteger a la próxima generación.</p>
<h3>La historia de Layla: &#8220;Me sujetaron y me cortaron&#8230; yo no sabía qué mal había hecho a estas personas mayores&#8221;</h3>
<figure><img decoding="async" src="https://c.files.bbci.co.uk/11F9E/production/_117803637_2f075ca5-8ef7-4a90-8f7d-f915f0a59819.jpg" alt="Tres mujeres se acercan a una niña asustada, que está sentada en la esquina de una habitación oscura." width="976" height="549" /></p>
<footer>Jilla Dastmalchi</footer>
</figure>
<p>Casi tres décadas después, ese fatídico día todavía está fresco en la mente de Layla. Ella acababa de aprobar sus exámenes escolares.</p>
<p>&#8220;En lugar de recompensarme por mis buenas notas, mi familia me consiguió una partera, vestida completamente de negro, me encerraron en una habitación y me rodearon&#8221;, recuerda Layla.</p>
<p>El tabú de hablar sobre la mutilación genital femenina es tan fuerte para ella que, pese a tener ya 44 años y a ser madre de cuatro hijos, ni siquiera quiere revelar dónde vive en Egipto.</p>
<p><strong>Su abuela y dos vecinas estaban entre las mujeres que se reunieron a su alrededor</strong> ese día (con frecuencia las vecinas se ponen de acuerdo para que la partera practique el ritual a sus hijas el mismo día).</p>
<p>&#8220;Al vivir en un pueblo, teníamos gallinas en casa, como todos los demás. Cuando esta mujer cortó esta parte de mi cuerpo, se la tiró a los pájaros y se juntaron para comérsela&#8221;, recuerda Layla.</p>
<p>Desde ese día, Layla no ha podido comer pollo, ni siquiera tener pájaros en su jardín.</p>
<p>&#8220;Yo era una niña y estaba de vacaciones. Quería jugar y sentirme libre, pero ni siquiera podía caminar, excepto con las piernas bien separadas&#8221;, dice.</p>
<p>Layla tardó mucho en comprender lo que le había sucedido, pero cuando creció y se casó, dice que comprendió las consecuencias de no estar circuncidada.</p>
<p>&#8220;Para la gente de pueblo, una mujer que no está circuncidada es necesariamente una mujer pecadora, y una mujer circuncidada es una buena mujer. ¿Qué sentido tiene eso? ¿Qué tiene eso que ver con comportarse bien? Están siguiendo una tradición que ni siquiera ellos entienden&#8221;, señala.</p>
<p><strong>Cuando dio a luz a su primera hija, Layla no quería que ella pasara por el mismo dolor</strong>, pero no pudo evitar que su esposo hiciera los arreglos para ese procedimiento. Él quería complacer a su familia.</p>
<p>Pero para cuando las otras hijas de Layla debían ser circuncidadas, la práctica había sido prohibida en el país y Layla había visto conferencias en línea y anuncios de televisión de WCGLA.</p>
<p>Layla comenzó a asistir a charlas de Eldanbouki, lo que le dio el coraje para proteger a su segunda hija.</p>
<p>Más aún sabiendo cómo algunas niñas de su comunidad se habían desangrado hasta morir siguiendo esta práctica de siglos.</p>
<p>&#8220;¿Por qué debería exponer a mi hija a tal riesgo? ¿Debido a una tradición ignorante?&#8221;, comenta.</p>
<p>&#8220;Siempre supe que estaba mal, pero no tenía argumentos para convencer a los demás. Y no era solo a mi marido a quien tenía que convencer. Eran también mis suegros y mi propia familia. Todos pasaron por esto, todos piensan que está bien y todos tienen hacia mí una actitud de &#8216;quién te crees que eres para cambiar el mundo&#8221;, agrega.</p>
<p><strong>Le dio un ultimátum a su esposo: </strong><strong>o abandonaba su</strong><strong> plan para circuncidar a</strong><strong> sus</strong><strong> hijas restantes o </strong><strong>se iba a divorciar</strong><strong>.</strong></p>
<p>&#8220;Tenemos cuatro hijos, así que él no quería irse de casa&#8221;, indica.</p>
<p>&#8220;Pero mi corazón todavía está con mi hija mayor. Ella sangró mucho y no pude protegerla. Ni siquiera pude estar allí con ella cuando sucedió&#8221;, añade.</p>
<h3>La historia de Sharifa: &#8220;Sangré y me llevaron de urgencia al hospital después de la mutilación genital&#8221;</h3>
<figure><img decoding="async" src="https://c.files.bbci.co.uk/146AE/production/_117803638_78bb4558-da51-4ce4-9212-42ef235675a9.jpg" alt="Una niña intenta contactar desde su cama de hospital con su madre que se encuentra en otra habitación." width="976" height="549" /></p>
<footer>Jilla Dastmalchi</footer>
</figure>
<p>Sharifa (no es su nombre real) tenía unos diez años cuando su padre decidió circuncidarla.</p>
<p>&#8220;Mi madre estaba en contra de someterme a la mutilación genital femenina, por lo que mi padre, que quería complacer a su madre y a sus hermanas y demostrar que era el jefe de la casa, me llevó al médico sin decírselo&#8221;, cuenta.</p>
<p>Sharifa cree que el médico podría haber usado un anestésico local, algo que no es práctica habitual según los testimonios que ha escuchado la BBC.</p>
<p>&#8220;<strong>Estaba llorando y no entendía por qué mi papá quería hacerme esto</strong>. No entendía lo que estaba pasando, pero estaba nerviosa por mostrar esta parte de mi cuerpo ante al médico. Sentía que había algo malo al respecto&#8221;, señala.</p>
<p>&#8220;Él usó algo como un alfiler y sentí un leve pinchazo. Sangré y tuve que ser trasladada de urgencia al hospital. Mi padre estaba asustado y tuvo que decírselo a mi madre. Se sentía culpable de que me pudiera pasar algo terrible&#8221;, recuerda Sharifa.</p>
<p>&#8220;Mi madre, que sufría del corazón y tenía la tensión arterial alta, se desmayó inmediatamente cuando escuchó la noticia. La trasladaron al mismo hospital donde yo estaba y allí murió. Ahora vivo con mi abuela materna&#8221;, recuerda.</p>
<p>El padre de Sharifa se volvió a casar después de la muerte de su madre. &#8220;Él me envía dinero. Yo insistí en estudiar derecho por mi experiencia y la de mi madre&#8221;, cuenta.</p>
<p>Junto a sus amigos, Sharifa también asistió a talleres de sensibilización sobre la MGF y conferencias dirigidas por Eldanbouki y su equipo.</p>
<p>&#8220;Quiero especializarme en crear conciencia contra la mutilación genital femenina&#8221;, dice ella.</p>
<p>Eldanbouki dice que hay mucho trabajo por hacer.</p>
<p>En 2013, un médico<strong> fue enviado a prisió</strong><strong>n </strong><strong>tres meses por practicar la mutilación genital femenina en una niña de 13 años</strong>. Eldanbouki conoció a la madre de la niña y al médico que llevó a cabo el procedimiento.</p>
<p>&#8220;La gente confía en ese médico. Cobra US$2 por la cirugía. Dice que lo hace para hacer feliz a Dios&#8221;, señala Eldanbouki.</p>
<p>Indica que el médico afirma no haber cometido ningún delito.</p>
<p>El abogado dice que incluso después de que<strong> la niña muri</strong><strong>era</strong><strong> como resultado de la mutilación genital</strong> femenina, su madre insistió en que no había hecho nada malo.</p>
<p>&#8220;Fuimos a ver a la madre y le preguntamos: &#8216;Si su hija todavía estuviera viva, ¿todavía haría la mutilación genital?&#8217; La madre dijo: &#8216;Sí, después de la mutilación genital, ella está lista para el matrimonio&#8221;, comenta Eldanbouki.</p>
<h3>La historia de Jamila: &#8220;Le tenía miedo a la partera después de mi mutilación genital, pensé que me lo volvería a hacer&#8221;</h3>
<figure><img loading="lazy" decoding="async" src="https://c.files.bbci.co.uk/16DBE/production/_117803639_f8ecbbf3-6506-47c1-a9bf-900e484346a1.jpg" alt="Una joven usa una bolígrafo gigante para destruir una hojilla, mientras su madre lee un libro sobre la MGF." width="976" height="549" /></p>
<footer>Jilla Dastmalchi</footer>
</figure>
<p>Jamila (no es su nombre verdadero) tiene de 39 años de edad y fue circuncidada cuando tenía nueve años.</p>
<p>&#8220;Eran las vacaciones de verano y mi madre trajo a casa a una anciana comadrona y a dos de nuestras vecinas. Ella preparó todo y me dejó sola con ellas en la habitación&#8221;, recuerda.</p>
<p>&#8220;Entré, ellas me quitaron la ropa y cada una sujetó una de mis piernas. <strong>La comadrona tenía una pequeña navaja con la que cortaba esta parte de mí y eso fue todo</strong>&#8220;, cuenta.</p>
<p>&#8220;Mi madre no estaba allí porque estaba demasiado asustada para ver lo que estaba pasando&#8221;, agrega.</p>
<p>Además del dolor insoportable y de la cicatriz psicológica causada por la cirugía, Jamila dice que la experiencia la cambió.</p>
<p>Ella había sido hasta entonces franca, valiente e inteligente en la escuela antes, pero afirma que todo eso cambió después de la cirugía.</p>
<p>Desde entonces, además, evitó la compañía de las mujeres adultas.</p>
<p>&#8220;Desafortunadamente, solía encontrarme con esta partera en mi camino a la escuela. Después de lo que pasó, comencé a tomar una ruta diferente para evitarla. Pensaba que me lo volvería a hacer&#8221;, recuerda.</p>
<p><strong>Jamila todavía siente dolor cuando tiene relaciones sexuales con su esposo</strong>.</p>
<p>&#8220;La vida ya es lo suficientemente estresante y el sexo se puede sentir como una carga. Tal vez si fuera agradable para mí, al menos me ayudaría a relajarme. Ahora solamente significa más complicaciones&#8221;, apunta.</p>
<p>Jamila estaba decidida a que su hija no sufriera la misma experiencia. Después de asistir a varios talleres de la WCGLA, incluso organizó conferencias de Eldanbouki en su casa.</p>
<p>&#8220;Creo que él es la razón principal por la que pude evitar hacérselo a mi hija. Mi esposo también solía asistir con nosotros y su familia dejó de hacer este procedimiento a sus hijas menores&#8221;, señala.</p>
<p>Mientras tanto, Eldanbouki dice que sufre acoso y enfrenta muchos obstáculos en su campaña contra esta tradición.</p>
<p>&#8220;Cuando estábamos haciendo un taller para crear conciencia sobre la mutilación genital femenina, un hombre se me acercó, me escupió y me dijo: <strong>&#8216;</strong><strong>Estás tratando de convertir a nuestras niñas en prostitutas</strong>, como en Estados Unidos&#8221;, comenta.</p>
<p>Pero Camila afirma que el cambio ya está sucediendo.</p>
<p>&#8220;Puedo ver que el número de personas que le están haciendo esto a sus hijas está disminuyendo. Yo le cuento todo esto a mi hija que está en noveno grado. Incluso la animo a escribir ensayos escolares sobre la mutilación genital femenina&#8221;, dice.</p>
<p>La niña estaba a su lado mientras Jamila hablaba con la BBC.</p>
<p>Según la Agencia de la ONU para la Infancia, Unicef, <strong>el </strong><strong>87% de las niñas y mujeres de entre 15 y 49 años en Egipto han</strong><strong> sido</strong><strong> sometid</strong><strong>as</strong><strong> a la mutilación genital femenina</strong>, y el 50% de los egipcios cree que &#8220;es un requisito religioso&#8221;.</p>
<p><em>Esta pieza fue escrita con la ayuda de Reem Fatthelbab de BBC Arabic. Las ilustraciones son de Jilla Dastmalchi.</em></p>
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