<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<?xml-stylesheet title="XSL_formatting" type="text/xsl" href="https://www.guatevision.com/wp-content/themes/guatevision/assets/feed-styles/header.xsl"?>	<rss version="2.0"
		xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
		xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
		xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
		xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
		xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
		xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
			>
		<channel>
			<title>Mentiras Archives - Guatevision</title>
			<atom:link href="https://www.guatevision.com/etiqueta/mentiras/feed" rel="self" type="application/rss+xml"/>
			<link>https://www.guatevision.com/etiqueta/mentiras</link>
			<description>¡Enciende Lo Bueno!</description>
			<lastBuildDate>Tue, 05 May 2026 21:17:25 -0600</lastBuildDate>
			<language>es-GT</language>
			<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
			<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
			<generator>https://wordpress.org/?v=6.8.5</generator>

<image>
	<url>https://www.guatevision.com/wp-content/uploads/sites/2/2024/05/cropped-favicon_guatevision-1.png?quality=82&#038;w=32</url>
	<title>Mentiras Archives - Guatevision</title>
	<link>https://www.guatevision.com/etiqueta/mentiras</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
<site xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">165314105</site>				<item>
					<title>3 falacias que te pueden engañar (y cómo evitar caer en la trampa)</title>
					<link>https://www.guatevision.com/internacionales/bbc-news-mundo-internacionales/3-falacias-que-te-pueden-enganar-y-como-evitar-caer-en-la-trampa</link>
										<pubDate>
						Sun, 07 May 2023 21:35:06 +0000					</pubDate>
					<dc:creator><![CDATA[BBC News Mundo]]></dc:creator>
							<category><![CDATA[BBC News Mundo]]></category>

					<guid isPermaLink="false">https://www.guatevision.com/?p=534337</guid>
											<description>
							<![CDATA[Todos cometemos errores: si contaste cuánta gente hay en un lugar y me dices que 10 cuando son 11, sencillamente te equivocaste. Pero si argumentas que hay cuadrados redondos, eso ya es otra cosa.]]>
						</description>
																			<content:encoded>
								<![CDATA[<img fetchpriority="high" decoding="async" width="760" height="430" src="https://www.guatevision.com/wp-content/uploads/sites/2/2023/05/error.jpg?quality=82&amp;w=760&amp;h=430&amp;crop=1" class="attachment-featured-medium size-featured-medium" alt="(GETTY IMAGES)" srcset="https://www.guatevision.com/wp-content/uploads/sites/2/2023/05/error.jpg?resize=760,430 760w, https://www.guatevision.com/wp-content/uploads/sites/2/2023/05/error.jpg?resize=260,146 260w, https://www.guatevision.com/wp-content/uploads/sites/2/2023/05/error.jpg?resize=150,84 150w" sizes="(max-width: 760px) 100vw, 760px" /><p>Las falacias, en lógica, son razonamientos erróneos que tienen la apariencia de solidez.</p>

<p>Son afirmaciones sin fundamento que a menudo se entregan con tal convicción que las hace parecer como si fueran hechos probados, y pueden adquirir una vida propia cuando se popularizan y se convierten en parte de un credo.</p>
<p>No sólo son incorrectas sino que, usadas a sabiendas, son deshonestas.</p>
<p>De hecho, falacia proviene del latín <em>fallacia</em>, por engaño, así que técnicamente significa una falla en un argumento que lo hace engañoso.</p>
<p><strong>Lo bueno es que una vez detectadas invalidan el argumento</strong>.</p>
<p>El filósofo Aristóteles, quien hizo el primer estudio sistemático conocido de las falacias en su <em>De Sophisticis Elenchis</em> (Refutaciones sofísticas), pensaba que <strong>era necesario conocerlas para armarnos contra los errores más seductores</strong>, y describió 13 tipos.</p>
<p>Hoy en día, los filósofos tienen listas de cientos de falacias con nombre propio.</p>
<p>Escogimos tres para que estés alerta. Todas ellas tienen que ver con políticos, que a menudo se valen de falacias para justificar lo injustificable o para salir de apuros.</p>
<h3>La falacia si-por-whisky</h3>
<figure><img decoding="async" src="https://c.files.bbci.co.uk/11436/production/_129601707_gettyimages-463897367-1-1.jpg" alt="Portada de L'illustré Du Petit Journal de 1933" width="1024" height="1150" /></p>
<footer>Getty Images</footer><figcaption>Sucedió una década antes del fin de la era de la ley seca en EE.UU. (Ilustración de portada de L&#8217;illustré Du Petit Journal de 1933).</figcaption></figure>
<p>Esta falacia debe su nombre a un discurso considerado como uno de los más astutos en la historia de la política estadounidense.</p>
<p>Pasó a la historia como el &#8220;discurso del whisky&#8221;, y fue pronunciado en 1952 por Noah S. Sweat, un joven legislador de Mississippi, EE.UU., que más tarde fue juez y profesor universitario.</p>
<p>Los legisladores habían estado debatiendo si finalmente se debía levantar la ley seca y de eso habló Sweat a pesar de que, según empezó diciendo, &#8220;no tenía la intención de discutir este tema controvertido en este momento en particular&#8221;.</p>
<p>Lo hizo, afirmó, por que no quería que pensaran que rehuía la controversia: &#8220;Por el contrario, <strong>tomaré una posición</strong> sobre cualquier tema en cualquier momento, independientemente de cuán controvertido sea&#8221;.</p>
<p>Lo gracioso es que hizo todo lo contrario y de una manera tan magistral que le dio el nombre a esta falacia.</p>
<p>Aquí va el discurso (resumido):</p>
<p>&#8220;Me han preguntado qué siento respecto al whisky (&#8230;):</p>
<p>&#8220;<strong>Si por &#8216;whisky&#8217; te refieres al brebaje del diablo</strong>, el azote del veneno, el monstruo sangriento que contamina la inocencia, destrona la razón, destruye el hogar, crea miseria y pobreza, sí, literalmente toma el pan de la boca de los niños pequeños; si te refieres a la bebida maligna que derroca al hombre y la mujer cristianos del pináculo de la vida recta y llena de gracia al abismo sin fondo de la degradación (&#8230;), <strong>entonces ciertamente estoy en contra</strong>.</p>
<p>&#8220;<strong>Pero si por &#8216;whisky&#8217; te refieres al aceite de la conversación</strong>, el vino filosófico (&#8230;); la bebida que permite a un hombre magnificar su gozo y su felicidad y olvidar, aunque sólo sea por un momento, las grandes tragedias, los dolores y las tristezas de la vida (&#8230;), cuya venta vierte en nuestras tesorerías incontables millones de dólares, que se utilizan para cuidar tiernamente a nuestros pequeños niños lisiados (&#8230;), <strong>entonces ciertamente estoy a favor</strong>&#8220;.</p>
<p>Terminó declarando: <strong>&#8220;Esta es mi posición. No me apartaré de ella. No me comprometeré&#8221;</strong>.</p>
<figure><img decoding="async" src="https://c.files.bbci.co.uk/407E/production/_129601561_gettyimages-132071705-1.jpg" alt="Hombre confundido" width="1024" height="1039" /></p>
<footer>Getty Images</footer>
</figure>
<p>Para ser justos, aclaró algunas cosas, pero no precisamente su posición.</p>
<p>Y esa es una táctica común en la política: dar una respuesta a una pregunta que depende de las opiniones del interrogador y utiliza palabras con fuertes connotaciones.</p>
<p>Es una falacia que parece apoyar ambos lados de un problema, y se utiliza para <strong>ocultar la falta de una posición o para esquivar preguntas difíciles</strong>.</p>
<h3>La falacia de McNamara</h3>
<p>Otro político, otra falacia.</p>
<p>En este caso, se trata de Robert McNamara, el secretario de Defensa de EE.UU. de 1961 a 1968.</p>
<p>Durante la Segunda Guerra Mundial, McNamara sirvió en el Departamento de Control Estadístico del ejército de EE.UU., donde aplicó una metodología estadística rigurosa a la planificación y ejecución de misiones de bombardeo aéreo, logrando una mejora espectacular en la eficiencia.</p>
<p>Después de la guerra, fue reclutado por Ford Motor Corporation que estaba perdiendo dinero. Con sus habilidades de análisis estadístico racional, McNamara logró mejoras dramáticas.</p>
<p>Cuando llegó al Pentágono, aplicó el mismo riguroso análisis sistémico que le había funcionado tan bien.</p>
<p>A medida que se intensificaba el conflicto en Vietnam, creyó que mientras las bajas del Viet Cong excedieran el número de muertos estadounidenses, la guerra finalmente se ganaría, así que los estadounidenses básicamente se dedicaron a contar cadáveres.</p>
<figure><img loading="lazy" decoding="async" src="https://c.files.bbci.co.uk/17516/production/_129601559_gettyimages-515493134.jpg" alt="Ataúdes llegando a EE.UU. en 1965." width="1024" height="1017" /></p>
<footer>Getty Images</footer><figcaption>Ataúdes llegando a EE.UU. en 1965.</figcaption></figure>
<p>&#8220;<strong>Las cosas que puedes contar, debes contarlas; la pérdida de la vida es una de ellas</strong>&#8220;, escribió en su libro &#8220;En retrospectiva: la tragedia y lecciones de Vietnam&#8221;.</p>
<p>Pero esta vez estaba trágicamente equivocado. Él mismo admitiría más tarde que el énfasis excesivo en una sola métrica cruda simplificó en exceso las complejidades del conflicto.</p>
<p>Como dice la máxima:</p>
<p><strong><em>No todo lo que se puede contar cuenta.No todo lo que cuenta se puede contar</em></strong><em>.</em></p>
<p>Y algo que no podía contar era la osadía de &#8220;movimientos populares altamente motivados&#8221;.</p>
<p>Su nombre quedó vinculado inextricablemente con el fracaso estadounidense en Vietnam.</p>
<p>En 1972, el sociólogo <a href="https://oac.cdlib.org/findaid/ark:/13030/c8bz6cnm/entire_text/" target="_blank" rel="noopener">Daniel Yankelovich acuñó la frase &#8220;La falacia de McNamara&#8221;</a>:</p>
<p>&#8220;El primer paso es medir cualquier cosa que se pueda medir fácilmente. <strong>Esto está bien hasta cierto punto</strong>.</p>
<p>&#8220;El segundo paso es descartar lo que no se puede medir fácilmente o darle un valor cuantitativo arbitrario. <strong>Esto es artificial y engañoso</strong>.</p>
<p>&#8220;El tercer paso es suponer que lo que no se puede medir fácilmente en realidad no es importante. <strong>Esto es ceguera</strong>.</p>
<p>&#8220;El cuarto paso es decir que lo que no se puede medir fácilmente en realidad no existe. <strong>Esto es suicidio</strong>&#8220;.</p>
<figure><img loading="lazy" decoding="async" src="https://c.files.bbci.co.uk/126F6/production/_129601557_gettyimages-1365301295-1.jpg" alt="Conteo con marcas" width="1024" height="341" /></p>
<footer>Getty Images</footer><figcaption>Contar sirve, pero no lo es todo.</figcaption></figure>
<p>La falacia de McNamara es una de las trampas más peligrosas pues se ha usado para guiar decisiones políticas en campos tan vitales como la salud y la educación.</p>
<p>Pero que el riesgo exista no quiere decir que se deben abandonar las mediciones y métricas cuantitativas; la cuantificación es una herramienta analítica valiosa.</p>
<p>Lo que hay que tener en cuenta, como señaló el estadístico W. Edwards Deming, es que &#8220;<strong>nada se vuelve más importante sólo porque se puede medir. Se vuelve más medible, eso es todo</strong>&#8220;.</p>
<p>La clave es recordar que medir no es entender, que la realidad es multidimensional y que lo cualitativo es tan valioso como lo cuantitativo.</p>
<h3>La falacia del político</h3>
<p>La última de nuestras falacias no es tan conocida pero probablemente te has topado con ella brotando de labios de un político o de tu jefe.</p>
<p>Tiene un origen gracioso: fue identificada en la serie &#8220;Yes, Prime Minister&#8221; (Sí, Primer Ministro) de la BBC, una comedia que seguía las batallas entre un primer ministro y su secretario de gabinete.</p>
<p>Aunque obviamente ficticia, retrataba tan bien lo que ocurría en los corredores del poder que varios políticos británicos han dicho que parecía más bien un documental.</p>
<figure><img loading="lazy" decoding="async" src="https://c.files.bbci.co.uk/D8D6/production/_129601555__87573926_87573925.jpg" alt="Escena de &quot;Sí, Primer Ministro&quot;." width="976" height="549" /></p>
<footer>Getty Images</footer><figcaption>La serie &#8220;Sí, Ministro&#8221; se emitió entre 1980 y 1984; su continuación, &#8220;Sí, Primer Ministro&#8221;, entre 1986 y 1988.</figcaption></figure>
<p>La falacia del político fue expuesta en un episodio de 1988 y desde entonces ha hecho eco en el Parlamento británico, en los medios internacionales y toda suerte de análisis y discusiones.</p>
<p>Su modelo es: &#8220;<strong>Debemos hacer algo, esto es algo, por lo tanto debemos hacer esto</strong>&#8220;.</p>
<p>Conocida también como el silogismo del político, es una falacia lógica, similar a concluir, tras afirmar que algunos estadounidenses son ricos y que algunos pobres son estadounidenses, que algunos pobres son ricos.</p>
<p>A pesar del absurdo, es usada para pretender que se tiene una solución a un problema, sin importar cuán ineficaz o hasta dañina sea.</p>
<p>En tiempos de crisis económicas, por ejemplo, no es raro que se anuncien cortes de impuestos que no mitigan el sufrimiento de los más afectados, ni abordan los factores subyacentes de la emergencia ni determinan cómo prevenir futuras crisis.</p>
<p>Sin embargo, suenan bien y, cuando se trata de política, <strong>eso a menudo es equivalente al éxito</strong>.</p>
]]>
							</content:encoded>
																										<post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">534337</post-id>				</item>
							<item>
					<title>Por qué, al contrario de lo que se piensa, el lenguaje corporal no es tan útil como el verbal para descubrir a un mentiroso</title>
					<link>https://www.guatevision.com/ciencia-y-tecnologia/bbc-news-mundo-ciencia-y-tecnologia/por-que-al-contrario-de-lo-que-se-piensa-el-lenguaje-corporal-no-es-tan-util-como-el-verbal-para-descubrir-a-un-mentiroso</link>
										<pubDate>
						Thu, 30 Mar 2023 12:59:14 +0000					</pubDate>
					<dc:creator><![CDATA[BBC News Mundo]]></dc:creator>
							<category><![CDATA[BBC News Mundo]]></category>

					<guid isPermaLink="false">https://www.guatevision.com/?p=530592</guid>
											<description>
							<![CDATA[Quienes dicen la verdad también pueden ponerse nerviosos en una entrevista y pueden mostrar el mismo comportamiento que un mentiroso]]>
						</description>
																			<content:encoded>
								<![CDATA[<img loading="lazy" decoding="async" width="760" height="430" src="https://www.guatevision.com/wp-content/uploads/sites/2/2023/03/mentiras.jpg?quality=82&amp;w=760&amp;h=430&amp;crop=1" class="attachment-featured-medium size-featured-medium" alt="Getty Images
" srcset="https://www.guatevision.com/wp-content/uploads/sites/2/2023/03/mentiras.jpg?resize=300,169 300w, https://www.guatevision.com/wp-content/uploads/sites/2/2023/03/mentiras.jpg?resize=760,430 760w, https://www.guatevision.com/wp-content/uploads/sites/2/2023/03/mentiras.jpg?resize=260,146 260w, https://www.guatevision.com/wp-content/uploads/sites/2/2023/03/mentiras.jpg?resize=150,84 150w" sizes="auto, (max-width: 760px) 100vw, 760px" /><p>¿Te preguntaste alguna vez si podrías pasar una prueba de detección de mentiras? ¿O te imaginas como sería leer el lenguaje corporal de la gente?</p>

<p>Leer el lenguaje corporal puede ser fantástico para añadir tensión en un interrogatorio en una película de acción. Sin embargo, lo cierto es que no hay mucha evidencia de que puedas detectar mentiras observando el lenguaje corporal de la persona que habla.</p>
<p>Cuando tratas de descubrir si alguien está mintiendo en una entrevista, tu fuente es el comportamiento que muestra la persona o la información que te brinda.</p>
<p>La detección de mentiras no verbal (el lenguaje corporal) es más popular que la detección verbal, porque la gente cree que los mentirosos pueden controlar lo que dicen pero no su comportamiento.</p>
<p>Pero las claves verbales del engaño son mucho <strong>más reveladoras. </strong></p>
<p>Solemos asumir que los mentirosos van a estar ansiosos. Creemos por ejemplo que un mentiroso puede desviar la mirada de su entrevistador, jugar con sus manos, transpirar o tragar con frecuencia.</p>
<p>Esta creencia no tiene evidencia científica. El problema es que quienes dicen la verdad también pueden ponerse nerviosos en una entrevista y pueden mostrar el <strong>mismo comportamiento que un mentiroso. </strong></p>
<p>Los mentirosos están más preocupados por su credibilidad, mientras que aquellos que dicen la verdad son más proclives a pensar que la verdad saldrá a flote.</p>
<p>Sin embargo, si ambos optan por estrategias de lenguaje corporal, harán lo mismo: tratarán de evitar mostrar señales de su nerviosismo.</p>
<figure><img loading="lazy" decoding="async" src="https://c.files.bbci.co.uk/E319/production/_129173185_gettyimages-464675177.jpg" alt="Entrevista" width="976" height="549" /></p>
<footer>Getty Images</footer>
</figure>
<p>En cambio, las <strong>tácticas verbales</strong> de mentirosos y no mentirosos son diferentes. Típicamente ambos no dan toda la información que tienen al principio, porque no saben cuánto se supone que deben ofrecer.</p>
<p>Sin embargo, quienes dicen la verdad están dispuestos a brindar información y creen que su honestidad es obvia para los observadores.</p>
<p>Pueden también carecer de la motivacion necesaria para dar mucha información.</p>
<p>¿Para qué poner tanto esfuerzo en dar detalles que creen que son irrelevantes cuando la verdad es obvia? Además, en un principio, puede que no logren recordar todo lo que está guardado en su memoria.</p>
<h3>Estrategias diferentes</h3>
<p>Los mentirosos tratan de mantener sus historias simples. Tienen miedo de que lo que digan pueda dar pistas a los investigadores para que lo verifiquen Temen que no puedan repetir todo lo que dijeron cuando los vuelvan a entrevistar más tarde, o que una mentira elaborada les requiera pensarla mucho.</p>
<p>Estudios que analizan el engaño han mostrado que no solo las claves verbales son más reveladoras que las no verbales, sino que las personas son mejores detectando mentiras cuando escuchan a alguien hablar que cuando observan su comportamiento.</p>
<p>Los protocolos de entrevista en la mayoría de las profesiones, como por ejemplo los que usan los guardias fronterizos o la policía, han sido desarrollados por investigadores y están destinados a explotar las diferentes estrategias verbales que mentirosos y honestos usan en las entrevistas.</p>
<p>Los protocolos que los entrevistadores normalmente elige dependen de la evidencia.</p>
<figure><img loading="lazy" decoding="async" src="https://c.files.bbci.co.uk/17F59/production/_129173189_gettyimages-172955125.jpg" alt="Mentiroso" width="976" height="549" /></p>
<footer>Getty Images</footer>
</figure>
<p>Si el entrevistador tiene evidencia independiente (por ejemplo, un <em>e</em><em>&#8211;</em><em>mail</em> que muestra que alguien participó en un evento), el uso estratégico de evidencia (SUE, por sus siglas en inglés) es la mejor opción.</p>
<p>Esto es cuando los entrevistadores hacen preguntas sobre el evento sin revelar qué evidencia tienen.</p>
<p>Las personas que dicen la verdad y que no tienen nada que ocultar hablarán libremente y ofrecerán detalles, mientras que los mentirosos, negarán haber participado del evento, y se mostrarán reacios a dar información específica y evitarán las preguntas.</p>
<h3>Enfoque profesional</h3>
<p>A veces, los entrevistadores no tienen evidencia, pero es posible que el entrevistado pueda proporcionarla.</p>
<p>Cuando se utiliza una técnica de entrevista en la que se verifica la información (VA, por sus siglas en inglés), los entrevistadores preguntan a los entrevistados si pueden brindar evidencia que el entrevistador pueda verificar.</p>
<p>Investigaciones sobre este enfoque muestran que quienes dicen la verdad son más propensos a <strong>ofrecer esta evidencia </strong>(por ejemplo mencionar a otras personas que acudieron al evento) que los mentirosos</p>
<p>Imagina que el tema de la investigación no es si el entrevistado participó en el evento, sino si está diciendo la verdad o no sobre lo que discutió con otra persona en el evento.</p>
<p>Las técnicas SUE y VA no son apropiadas para esta situación. Un correo que muestra que alguien participó en el evento no revelará lo que pasó allí.</p>
<p>Si el entrevistado no grabó la conversación, no podrá ofrecer información verificable.</p>
<p>En esta situación, se puede utilizar la <strong>evaluación de credibilidad cognitiva</strong> (CCA, por sus siglas en inglés), un protocolo de entrevista que solo considera la calidad de la delcaración.</p>
<p>En una entrevista CCA, se le pide inicialmente al entrevistado que reporte lo que pasó en un período breve de tiempo.</p>
<p>Luego se le da al entrevistado indicaciones que aumentan las expectativas sobre qué decir (permítele escuchar una grabación como ejemplo de alguien dando la cantidad de detalles que les gustaría escuchar), aumenta la motivación para hablar (dando la impresión de que el entrevistador escucha la mejor historia que han contado en su vida) o ayuda a que recuerden (pidiéndole a las personas que esbocen detalles de lo que experimentaron mientras informan sobre sus experiencias).</p>
<p>En una entrevista CCA se les pide a los entrevistados que cuenten su historia varias veces. Investigaciones sobre la técnica CCA han demostrado que quienes dicen la verdad ofrecen <strong>más información adicional</strong> durante las sucesivas respuestas en comparación con los mentirosos que mantienen sencilla su historia.</p>
<p>Es imposible saber qué información hay dentro de la cabeza de alguien. Por ahora, los pensamientos son privados ya que no tenemos la tecnología para desentrañar lo que alguien está pensando.</p>
<p>Puede ser menos glamoroso que una máquina detectora de mentiras, pero simplemente <strong>escuchar las palabras</strong> que alguien dice puede revelar más sobre el estado de su mente de lo que estas personas desearían.</p>
<p><em>*Aldert Vrij es profesor of Psicología Social de la Universidad de Portsmouth, Reino Unido </em></p>
<p><em>*Este artículo fue publicado en The Conversation y reproducido aquí bajo la licencia creative commons. </em><a href="https://theconversation.com/lie-detectors-body-language-tells-us-surprisingly-little-about-whether-someone-is-being-honest-202405">Haz clic aquí para leer la versión original (en inglés). </a></p>
]]>
							</content:encoded>
																										<post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">530592</post-id>				</item>
							<item>
					<title>¿Por qué la gente termina creyendo sus propias mentiras?</title>
					<link>https://www.guatevision.com/ciencia-y-tecnologia/bbc-news-mundo-ciencia-y-tecnologia/por-que-la-gente-termina-creyendo-sus-propias-mentiras</link>
										<pubDate>
						Tue, 07 Jun 2022 04:24:33 +0000					</pubDate>
					<dc:creator><![CDATA[BBC News Mundo]]></dc:creator>
							<category><![CDATA[BBC News Mundo]]></category>

					<guid isPermaLink="false">https://www.guatevision.com/?p=486209</guid>
											<description>
							<![CDATA[El autoengaño puede hacemos creer nuestras propias mentiras, e incluso hacernos más convincentes.]]>
						</description>
																			<content:encoded>
								<![CDATA[<img loading="lazy" decoding="async" width="712" height="403" src="https://www.guatevision.com/wp-content/uploads/sites/2/2022/06/Mentirosa.jpg?quality=82&amp;w=712&amp;h=403&amp;crop=1" class="attachment-featured-medium size-featured-medium" alt="Holmes enfrenta dos décadas en prisión por fraude.
" srcset="https://www.guatevision.com/wp-content/uploads/sites/2/2022/06/Mentirosa.jpg 712w, https://www.guatevision.com/wp-content/uploads/sites/2/2022/06/Mentirosa.jpg?resize=300,170 300w, https://www.guatevision.com/wp-content/uploads/sites/2/2022/06/Mentirosa.jpg?resize=260,146 260w, https://www.guatevision.com/wp-content/uploads/sites/2/2022/06/Mentirosa.jpg?resize=150,85 150w" sizes="auto, (max-width: 712px) 100vw, 712px" /><p>Los medios de comunicación hoy en día están llenos de gente que ha vivido una mentira.</p>

<p>Está Elizabeth Holmes, la empresaria biotecnológica, que en 2015 fue declarada la mujer que con su propio esfuerzo y trabajo llegó a ser la multimillonaria más joven y rica. Ahora enfrenta 20 años de prisión por fraude.</p>
<p>Luego está Anna Sorokin, también conocida como Anna Delvey, que fingió ser una heredera alemana y, posteriormente, estafó a la alta sociedad de Nueva York con cientos de miles de dólares. Y Shimon Hayut, también conocido como Simon Leviev, el llamado Tinder Swindler.</p>
<p>Lo que marca a todas estas personas no son solo las mentiras que les dijeron a otros, sino <strong>las mentiras que tuvieron que decirse a sí mismos</strong>. Cada uno de ellos creía que sus acciones eran de alguna manera justificables y, contra todo pronóstico, creían que nunca los descubrirían. Una y otra vez, personalmente parecían negar la realidad y arrastraron a otros en sus estafas.</p>
<p>Es de esperar que este tipo de comportamiento sea un fenómeno relativamente raro, restringido a unas pocas situaciones extremas. Pero <strong>el autoengaño es increíblemente común</strong> y puede haber evolucionado para traer algunos beneficios personales.</p>
<figure><img loading="lazy" decoding="async" src="https://c.files.bbci.co.uk/E041/production/_125290475_gettyimages-1142458990.jpg" alt="Anna Sorokin durante el juicio por estafa que se celebró en su contra en EEUU" width="976" height="549" /></p>
<footer>TIMOTHY A. CLARY/AFP</footer><figcaption>La joven rusa Anna Sorokin estafó a bancos y a parte de la sociedad neoyorquina al hacerse pasar por la heredera de una millonaria familia germana.</figcaption></figure>
<p>Nos mentimos a nosotros mismos para proteger nuestra propia imagen, lo que nos permite actuar de manera inmoral mientras mantenemos la conciencia tranquila. Según las últimas investigaciones, el autoengaño puede incluso haber evolucionado para ayudarnos a persuadir a los demás; si empezamos a creer nuestras propias mentiras, es mucho más fácil hacer que otras personas también las crean.</p>
<p>Esta investigación podría explicar el comportamiento cuestionable en muchas áreas de la vida, mucho más allá de las estafas que acaparan los titulares en los últimos años. Al comprender los diferentes factores que contribuyen al autoengaño, podemos tratar de detectar cuándo podría estar influyendo en nuestras propias decisiones y evitar que estos engaños nos lleven por mal camino.</p>
<h3>Salvaguardar el ego</h3>
<p>Cualquier psicólogo te dirá que estudiar científicamente el autoengaño es un quebradero de cabeza. No puedes simplemente preguntarle a alguien si se está engañando a sí mismo, ya que sucede inconscientemente. Como resultado, los experimentos suelen ser muy complejos.</p>
<p>Comencemos con la investigación de Zoë Chance, profesora asociada de marketing de la Universidad de Yale, Estados Unidos. En un ingenioso experimento en 2011 demostró que muchas personas emplean inconscientemente el autoengaño<strong> para agrandar su ego</strong>.</p>
<p>Le pidió a un grupo de participantes que realizara una prueba de coeficiente intelectual, con una lista de las respuestas impresa en la parte inferior de la página. Como era de esperar, estas personas se desempeñaron considerablemente mejor que un grupo de control que no tenía la clave de respuestas.</p>
<figure><img loading="lazy" decoding="async" src="https://c.files.bbci.co.uk/15502/production/_125289278_gettyimages-79253051.jpg" alt="Examen" width="976" height="549" /></p>
<footer>Getty Images</footer><figcaption>A pesar de que habían recibido ayuda, los participantes del experimento se convencieron de que eran más inteligentes de lo que en realidad eran.</figcaption></figure>
<p>Sin embargo, no parecían reconocer cuánto habían confiado en la <strong>&#8220;hoja de trucos&#8221;</strong>, ya que predijeron que les iría igual de bien en una segunda prueba con otras 100 preguntas, sin las respuestas. De alguna manera, se habían engañado a sí mismos al pensar que conocían las soluciones a los problemas sin necesidad de una mano amiga.</p>
<p>Para estar segura de esta conclusión, Chance repitió todo el experimento con un nuevo grupo de participantes. Esta vez los participantes recibieron una compensación económica por predecir con precisión sus resultados en la segunda prueba y el exceso de confianza vendría con una penalización. Si los participantes eran conscientes de su comportamiento, cabría esperar que este incentivo redujera su exceso de confianza.</p>
<p>En realidad, hizo poco para minar la autoconfianza inflada de los participantes, todavía se engañaban a sí mismos <strong>pensando que eran más inteligentes de lo que eran</strong>, incluso cuando sabían que perderían dinero. Esto sugiere que las creencias eran genuinas y profundas, y sorprendentemente sólidas.</p>
<p>No es difícil ver cómo esto podría aplicarse en la vida real. Un científico puede sentir que sus resultados fueron reales, a pesar del uso de datos fraudulentos; un estudiante puede creer que se ganó su lugar en una universidad prestigiosa, a pesar de hacer trampa en un examen.</p>
<h3>Sinceridad moral</h3>
<p>El uso del autoengaño para mejorar la autoimagen se ha observado recientemente en muchos otros contextos. Por ejemplo, Uri Gneezy, profesor de Economía de la Universidad de California en San Diego (EE.UU.) ha demostrado recientemente que puede ayudarnos a justificar posibles conflictos de intereses en nuestro trabajo.</p>
<p>En un estudio de 2020, Gneezy pidió a los participantes que asumieran el papel de asesores de inversiones o de clientes. A los asesores les dieron dos oportunidades diferentes para considerar, cada una de las cuales venía con diferentes riesgos y diferentes beneficios. También les dijeron que recibirían una comisión si el cliente optaba por una de las dos inversiones.</p>
<figure><img loading="lazy" decoding="async" src="https://c.files.bbci.co.uk/47E9/production/_125290481_gettyimages-1150017859.jpg" alt="Un empresario conversando con un potencial inversionista" width="976" height="549" /></p>
<footer>Getty Images</footer><figcaption>En otro estudio mostró que el autoengaño se presenta frecuentemente en el mundo de los negocios.</figcaption></figure>
<p>En una serie de pruebas, se les informó a los asesores sobre esta potencial recompensa al comienzo del experimento, antes de que comenzaran a considerar las diferentes opciones. Si bien aparentemente estaban eligiendo la mejor opción para el cliente, era mucho más probable que eligieran la opción que era favorable para ellos.</p>
<p>En el resto de las pruebas, sin embargo, a los asesores solo se les informó sobre esta posible recompensa después de que se les dio un tiempo para sopesar los pros y los contras de cada uno. Esta vez, pocos optaron por dejar que la recompensa influyera en su decisión, se mantuvieron honestos con su objetivo de darle el mejor consejo al cliente.</p>
<p>Para Gneezy, el hecho de que el conocimiento de los beneficios personales solo influyera en la decisión de los participantes en el primer escenario sugiere que su autoengaño fue inconsciente, cambió la forma en que calculaban los beneficios y los riesgos sin que se dieran cuenta del sesgo, para que pudieran sentir que seguían actuando en interés de los clientes.</p>
<p>En el segundo escenario, habría requerido un cambio de opinión completo, lo que habría sido más difícil de justificar ante ellos mismos.<strong> &#8220;Simplemente no podían convencerse a sí mismos de que estarían actuando éticamente&#8221;</strong>, dice.</p>
<p>De esta manera, el autoengaño es una forma de proteger nuestro sentido de la moralidad, dice Gneezy.</p>
<figure><img loading="lazy" decoding="async" src="https://c.files.bbci.co.uk/F441/production/_125292526_gettyimages-172729896.jpg" alt="Un hombre jurando decir la verdad, pero cruza los dedos de su mano derecha" width="976" height="649" /></p>
<footer>Getty Images</footer><figcaption>El autoengaño nos ayuda a vernos como mejores de lo que en realidad somos, aseguran los expertos.</figcaption></figure>
<p>&#8220;Significa que podemos seguir viéndonos a nosotros mismos como buenas personas&#8221;, afirma el experto, incluso cuando nuestras acciones sugieran lo contrario.</p>
<p>Esta forma de autoengaño podría ser más relevante para los asesores financieros, pero Gneezy cree que también podría ser importante para la atención médica privada. A pesar de tener buenas intenciones, un médico podría engañarse inconscientemente al pensar que el tratamiento más costoso es lo mejor para el paciente, sin siquiera reconocer su autoengaño, dice.</p>
<h3>Persuadiéndonos a nosotros mismos, persuadiendo a otros</h3>
<p>Quizás la consecuencia más sorprendente del autoengaño se refiere a nuestras conversaciones con los demás.</p>
<p>Según esta teoría, <strong>el autoengaño nos permite tener más confianza en lo que decimos, lo que nos hace más persuasivos</strong>. Si está tratando de vender un producto dudoso, por ejemplo, sustentará un mejor caso si realmente cree que es una ganga de alta calidad, incluso si hay evidencia que sugiere lo contrario.</p>
<p>Esta hipótesis se propuso por primera vez hace décadas, y un artículo reciente de Peter Schwardmann, profesor asistente de Economía del Comportamiento en la Universidad Carnegie Mellon (EE.UU.) proporciona una fuerte evidencia de esta idea.</p>
<p>Al igual que el estudio de Chance, los primeros experimentos de Schwardmann comenzaron con una prueba de coeficiente intelectual.</p>
<figure><img loading="lazy" decoding="async" src="https://c.files.bbci.co.uk/EA05/production/_125290995_gettyimages-1013419770.jpg" alt="Un hombre en una entrevista de trabajo frente a un jurado" width="976" height="549" /></p>
<footer>Getty Images</footer><figcaption>Durante las entrevistas de trabajo es común que la mayoría de nosotros tratemos de presentarnos como más preparados y cualificados de lo que estamos.</figcaption></figure>
<p>A los participantes no se les dieron los resultados, pero una vez finalizada la prueba, tenían que calificar en privado qué tan bien creían que lo habían hecho. Luego hicieron una prueba de persuasión: tenían que presentarse ante un jurado de empleadores simulados y convencer al panel de su destreza intelectual, con una recompensa potencial de US$16 si los jueces creían que estaban entre los más inteligentes en el grupo.</p>
<p>A algunas personas se les informó sobre la tarea de persuasión antes de que calificaran su confianza en su desempeño, mientras que a otras se les informó después. En línea con la hipótesis, Schwardmann encontró que esto cambiaba la calificación de sus habilidades: el conocimiento previo de que tendrían que convencer a otros resultó en un mayor exceso de confianza en sus habilidades, en comparación con aquellos a quienes aún no se les había dicho.</p>
<p>La necesidad de persuadir a los demás los había llevado a pensar que <strong>eran más inteligentes de lo que realmente eran.</strong></p>
<p>Describe esto como una especie de &#8220;reflejo&#8221;. Es importante destacar que los experimentos de Schwardmann mostraron que el autoengaño valió la pena; el exceso de confianza infundado de hecho aumentó la capacidad de las personas para persuadir a los empleadores ficticios.</p>
<h3>Tomando partido</h3>
<p>Schwardmann ahora ha observado un proceso similar en los concursos de debate. En estos eventos, a los participantes se les da un tema y luego se les asigna aleatoriamente un punto de vista para argumentar, para lo que tienen 15 minutos para preparar sus argumentos. Durante el debate, se les juzga por lo bien que presentan su caso.</p>
<p>Schwardmann puso a prueba las creencias personales de los participantes sobre los temas antes de que se les asignara su posición, después de que comenzaran a formular sus argumentos y después del debate en sí.</p>
<figure><img loading="lazy" decoding="async" src="https://c.files.bbci.co.uk/11B51/production/_125292527_b9999b1a-fa6e-4483-bd2a-5b155fada3ff.jpg" alt="Una chica debatiendo en público" width="976" height="549" /></p>
<footer>Getty Images</footer><figcaption>Los estudios realizados en universidades de EEUU han arrojado que el autoengaño sirven para persuadir a otros.</figcaption></figure>
<p>De acuerdo con la idea de que el autoengaño evolucionó para ayudarnos a persuadir a otros, descubrió que las opiniones personales de las personas cambiaban sustancialmente después de que se les decía qué lado del debate tendrían que discutir.</p>
<p>&#8220;Sus creencias privadas se movieron hacia el lado que les habían dado solo 15 minutos antes, para alinearse con sus objetivos de persuasión&#8221;, afirma Schwardmann.</p>
<p>Después del debate, los participantes también tuvieron la oportunidad de asignar pequeñas sumas de dinero a organizaciones benéficas, seleccionadas de una larga lista de organizaciones potenciales. Schwardmann descubrió que estaban mucho más dispuestos a elegir organizaciones que se alinearan con la posición de su argumento, aunque inicialmente se había elegido al azar.</p>
<p>Muchas de nuestras opiniones pueden haberse formado de esta manera. En política, podría ser que un activista al que se le pide que haga campaña sobre un punto en particular realmente llegue a convencerse a sí mismo de que es la única forma de ver el punto, no porque haya evaluado cuidadosamente los hechos, sino simplemente porque se les pidió que hicieran el argumento. De hecho, Schwardmann sospecha que este proceso puede estar detrás de gran parte de la polarización política que vemos hoy.</p>
<h3>Delirios de grandeza</h3>
<p>De todas estas formas, nuestro cerebro puede engañarnos para que creamos cosas que no son ciertas. El autoengaño <strong>nos permite inflar nuestra opinión sobre nuestras propias habilidades, </strong>de modo que creemos que somos más inteligentes que todos los que nos rodean.</p>
<p>Significa que pasamos por alto las repercusiones de nuestras acciones para otras personas, por lo que creemos que generalmente estamos actuando de manera moral. Y al engañarnos a nosotros mismos sobre la veracidad de nuestras creencias, mostramos una mayor convicción en nuestras opiniones, lo que, a su vez, puede ayudarnos a persuadir a los demás.</p>
<p>Nunca podemos saber qué pasaba realmente por la mente de Holmes, Sorokin o Hayut y otros estafadores, pero es fácil especular cómo pudieron haber estado en juego algunos de estos mecanismos.</p>
<figure><img loading="lazy" decoding="async" src="https://c.files.bbci.co.uk/0013/production/_125291000_gettyimages-1153322644.jpg" alt="Shymon Hayut es llevado esposado por un policía a un tribunal en Israel" width="976" height="549" /></p>
<footer>TORE KRISTIANSEN AFP</footer><figcaption>Shymon Hayut, conocido como el &#8220;Estafafor de Tinder&#8221;, es, según expertos, un ejemplo claro de alguien con delirios de grandeza.</figcaption></figure>
<p>Como mínimo, estos estafadores parecen haber tenido opiniones anormalmente altas sobre sus propias habilidades y su derecho a obtener lo que quieren, y felizmente ignoraron las posibles implicaciones éticas de lo que estaban haciendo.</p>
<p>Holmes, en particular, parece haber creído en su producto e intentó justificar su uso con datos engañosos. A pesar de toda la evidencia contraria, declaró en el juicio que &#8220;las grandes compañías de dispositivos médicos como Siemens podrían reproducir fácilmente lo que habíamos hecho&#8221;. Hayut, mientras tanto, todavía afirma que es &#8220;el caballero más grande&#8221; que no hizo nada malo.</p>
<p>Schwardmann está de acuerdo con que es posible que algunos estafadores se alimenten de mentiras increíblemente elaboradas. Señala que algunos incluso muestran una especie de ira justificada cuando se les pregunta, lo que puede ser difícil de fingir. <strong>&#8220;Tal vez esa sea una señal de que realmente creen su propia mentira&#8221;</strong>, dice.</p>
<p>De manera reveladora, el deseo de estatus social parece aumentar la tendencia de las personas al autoengaño. Cuando las personas se sienten amenazadas por los demás, por ejemplo, es más probable que inflen la percepción de sus propias habilidades. Puede ser que cuanto mayor sea el riesgo, mayores serán las mentiras que podemos decirnos a nosotros mismos.</p>
<p>La mayoría de las veces, nuestro autoengaño puede ser benigno, permitiéndonos sentir un poco más de confianza en nosotros mismos de lo que es justificable. Pero siempre vale la pena estar al tanto de estas tendencias, especialmente si estamos tomando decisiones que cambian la vida. No quieres engañarte a ti mismo sobre los riesgos de tomar atajos en tu trabajo actual, o la probabilidad de éxito de un cambio de carrera aventurero, por ejemplo.</p>
<figure><img loading="lazy" decoding="async" src="https://c.files.bbci.co.uk/9C53/production/_125291004_gettyimages-157606642.jpg" alt="Un hombre mira su reflejko en un espejo, el cual es radicalmente opuesto a la realidad" width="976" height="549" /></p>
<footer>Getty Images</footer><figcaption>Schwardmann afirma que el primer paso para combatir el autoengaño es reconocerlo</figcaption></figure>
<p>Una buena forma de eliminar todo tipo de sesgo es &#8220;considerar lo contrario&#8221; de tus conclusiones. La técnica es tan sencilla como parece: tratas de encontrar todas las razones por las que tu creencia puede estar equivocada, como si te estuvieras interrogando a ti mismo.</p>
<p>Múltiples estudios han demostrado que esto nos lleva a pensar más analíticamente sobre una situación. En pruebas de laboratorio, este razonamiento sistemático demuestra ser mucho más efectivo que simplemente decirle a la gente que &#8220;piense racionalmente&#8221;.</p>
<p>Esto solo es posible si puedes aceptar tus defectos, por supuesto. <strong>El primer paso es reconocer el problema</strong>. Quizás pienses que no necesitas este consejo, que el autoengaño solo les pasa a los demás mientras que eres perfectamente honesto contigo mismo. Si es así, ese puede ser tu mayor engaño de todos.</p>
<p><em>David Robson es escritor científico y autor de The Expectation Effect: How Your Mindset Can Transform Your Life, publicado por Canongate (Reino Unido) y Henry Holt (EE. UU.) a principios de 2022. </em></p>
<p>Este artículo fue publicado originalmente en inglés en <a href="https://www.bbc.com/worklife/article/20220525-how-self-deception-allows-people-to-lie?xtor=AL-73-%5Bpartner%5D-%5Bprensalibre.com%5D-%5Blink%5D-%5Bmundo%5D-%5Bbizdev%5D-%5Bisapi%5D">BBC WorkLife</a></p>
<hr />
<p><em>Recuerda que</em><em> puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.</em></p>
<ul>
<li><a href="https://www.youtube.com/user/BBCMundo?sub_confirmation=1">¿Ya conoces nuestro canal de YouTube? ¡Suscríbete!</a></li>
</ul>
]]>
							</content:encoded>
																										<post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">486209</post-id>				</item>
							<item>
					<title>&#8220;Todos mentimos, a todas horas y a todo el mundo&#8230; menos a Google&#8221;: las perturbadoras conclusiones del experto en análisis de datos Seth Stephens-Davidowitz</title>
					<link>https://www.guatevision.com/noticias/bbc/todos-mentimos-a-todas-horas-y-a-todo-el-mundo-menos-a-google-las-perturbadoras-conclusiones-del-experto-en-analisis-de-datos-seth-stephens-davidowitz</link>
										<pubDate>
						Fri, 29 Mar 2019 14:31:47 +0000					</pubDate>
					<dc:creator><![CDATA[Redacción Guatevisión]]></dc:creator>
					
					<guid isPermaLink="false">https://www.guatevision.com/?post_type=post-noticias&#038;p=265521</guid>
											<description>
							<![CDATA["Todo el mundo miente. Las personas mienten sobre cuántas copas bebieron antes de volver a casa. Mienten sobre la frecuencia con que van al gimnasio, el precio de sus zapatos nuevos, el haber leído tal libro. Dicen que están enfermas cuando están sanas. Dicen que llamarán cuando no lo harán. Dicen que el problema no es el otro cuando si lo es. Dicen que te quieren cuando no es así. Dicen que son felices cuando están deprimidas. Dicen que les gustan las mujeres cuando en realidad les gustan los hombres".]]>
						</description>
																			<content:encoded>
								<![CDATA[<img loading="lazy" decoding="async" width="660" height="371" src="https://www.guatevision.com/wp-content/uploads/sites/2/2019/03/106213424_gettyimages-669213706.jpg?quality=82&amp;w=660&amp;h=371&amp;crop=1" class="attachment-featured-medium size-featured-medium" alt="GETTY IMAGES" srcset="https://www.guatevision.com/wp-content/uploads/sites/2/2019/03/106213424_gettyimages-669213706.jpg 660w, https://www.guatevision.com/wp-content/uploads/sites/2/2019/03/106213424_gettyimages-669213706.jpg?resize=300,169 300w, https://www.guatevision.com/wp-content/uploads/sites/2/2019/03/106213424_gettyimages-669213706.jpg?resize=276,154 276w, https://www.guatevision.com/wp-content/uploads/sites/2/2019/03/106213424_gettyimages-669213706.jpg?resize=260,146 260w, https://www.guatevision.com/wp-content/uploads/sites/2/2019/03/106213424_gettyimages-669213706.jpg?resize=150,84 150w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /><p>&#8220;Las personas mienten a sus amigos. Mienten a sus jefes. Mienten a los niños. Mienten a sus padres. Mienten a sus médicos. Mienten a los maridos. Mienten a las esposas. Se mienten a sí mismas. Y sin sombra de duda mienten en las encuestas&#8221;.</p>

<p>Así arranca uno de los capítulos de <strong>&#8220;Todo el mundo miente&#8221;</strong><strong>,</strong> el fascinante y perturbador libro que tras cuatro años de investigación ha escrito Seth Stephens-Davidowitz.</p>
<ul>
<li><a href="https://www.bbc.com/mundo/noticias-45373732">Las mentiras más comunes que se dicen en las aplicaciones de citas</a></li>
</ul>
<p>Este analista de datos, columnista del <em>New York Times</em> y profesor de la Wharton School de la Universidad de Pensilvania, donde imparte un curso sobre cómo entender el comportamiento humano a través del &#8220;big data&#8221;, ha descubierto que sólo hay alguien a quien no mentimos nunca, alguien ante quien nos desnudamos y nos mostramos realmente como somos: Google.</p>
<p><strong>A Google le decimos lo que no le contamos a nadie más</strong>, le revelamos nuestros miedos más profundos, nuestros sueños más íntimos. ¿Cómo? A través de los 8 billones de gigabytes de datos que, en un día normal, dejan en total las búsquedas que se realizan en internet.</p>
<p>Stephens-Davidowitz ha analizado muchos de esos datos.</p>
<p>&#8220;Estoy convencido de que las búsquedas en Google constituyen la mayor colección de datos sobre la mente humana que haya habido nunca&#8221;, sentencia.</p>
<figure>
<p><figure style="width: 549px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" src="https://c.files.bbci.co.uk/D7B6/production/_106222255_6f3358d1-1c9d-442b-888e-b4155098c147.jpg" alt="Seth Stephens-Davidowitz" width="549" height="549" /><figcaption class="wp-caption-text">Cortesía: Editorial Capitán Swing / Seth Stephens-Davidowitz, autor de &#8220;Todo el mundo miente&#8221;, habló con BBC Mundo.</figcaption></figure><figcaption></figcaption></figure>
<hr />
<p><strong>¿Cuándo empezó a interesarse por las búsquedas que hace la gente en Google?</strong></p>
<p>Cuando Barack Obama era presidente de Estados Unidos. Muchos de sus discursos insistían en la necesidad de que Estados Unidos dejara de ser una sociedad racista y diera el salto hacia una sociedad post racial.</p>
<p>Sin embargo, me sorprendió la cantidad de búsquedas racistas que en ese contexto se hacían en Google: búsquedas sobre chistes de negros, búsquedas con la propia palabra &#8216;nigger&#8217; (insulto racial que en español equivaldría a decir negro en forma despectiva). Y todo eso mientras Obama predicaba lo contrario. Aquello me dejó en shock, así que comencé a investigar cada vez más.</p>
<p><strong>Y descubrió que, básicamente, todos mentimos todo el tiempo…</strong></p>
<p>Sí, mentimos mucho. Mentimos cuando nos hacen encuestas, aunque sean encuestas anónimas. Mentimos porque queremos parecer mejores de lo que somos. Y con frecuencia nos mentimos a nosotros mismos.</p>
<figure>
<p><figure style="width: 976px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" src="https://c.files.bbci.co.uk/1A9B/production/_106211860_gettyimages-160564593.jpg" alt="Mujer llenando una encuesta" width="976" height="549" /><figcaption class="wp-caption-text">Getty Images / Aunque las encuestas sean en privado, mentimos, concluye Stephens-Davidowitz.</figcaption></figure><figcaption></figcaption></figure>
<p><strong>Usted, por ejemplo, ha cruzado las encuestas sobre sexo con preservativo con los datos de venta de preservativos, y ha descubierto que hombres y mujeres mienten sobre el número de relaciones sexuales con condones que tienen…</strong></p>
<p>Sí, tanto mujeres como hombres mienten y dicen que tienen más relaciones sexuales de las que en realidad tienen.</p>
<p>Vivimos en una sociedad muy sexualizada, y alguien que no mantiene muchas relaciones sexuales se puede sentir mal. Así que la gente cuenta que tiene más relaciones sexuales con condones que el número de condones que se venden en total.</p>
<p>Y también dice que tiene mucho más sexo sin protección del que tiene en realidad, porque si lo tuviera nacerían al año más bebés de los que nacen.</p>
<p><strong>También ha descubierto que ser gay sigue siendo un tabú y que muchos lo ocultan…</strong></p>
<p>Sí. Muchos gays han salido del armario, pero hay lugares en los que ser gay sigue siendo difícil, así que algunos de esos hombres optan por mentir sobre su orientación sexual.</p>
<p>Por ejemplo,<strong> en Mississippi, uno de los estados menos tolerantes hacia los gay, hay menos hombres que se declaran gay</strong> que en otros estados, pero sin embargo el número de búsquedas de pornografía gay es prácticamente el mismo que en los estados más tolerantes hacia la homosexualidad.</p>
<p>De hecho, la pregunta que más <em>googlean</em> las mujeres respecto a sus maridos no es &#8220;¿Me está engañando mi esposo?&#8221; sino &#8220;¿Mi marido es gay?&#8221;. Y esas preguntas se concentran especialmente en lugares como Mississippi, donde ser gay es especialmente difícil.</p>
<figure>
<p><figure style="width: 976px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" src="https://c.files.bbci.co.uk/8D4A/production/_106207163_gettyimages-172482655.jpg" alt="Una mujer recapacita mientras su esposo está dormido en la cama" width="976" height="549" /><figcaption class="wp-caption-text">Getty Images / &#8220;¿Mi marido es gay?&#8221;, es una de las búsquedas que más hacen las mujeres respecto a sus esposos, dice el autor.</figcaption></figure><figcaption></figcaption></figure>
<p><strong>Su investigación también muestra que muchos hombres están obsesionados con el tamaño de su órgano sexual</strong><strong>,</strong><strong> ya que esa es una de las búsquedas recurrentes que hacen en Google…</strong></p>
<p>Sí, supongo que no era necesario el <em>big data</em> para eso.</p>
<p>Pero lo que el <em>big data</em> deja claro es que los hombres hacen muchísimas más consultas sobre su órgano sexual que sobre cualquier otro de sus órganos, más que las que hacen sobre pulmones, hígados, pies, oídos, nariz, garganta y cerebro todos juntos.</p>
<p>Los hombres<strong> hacen más consultas sobre cómo alargar su pene que sobre cómo afinar una guitarra</strong>, cómo hacer una tortilla o cómo cambiar un neumático. Las numerosísimas consultas sobre el pene y sobre cómo alargar el pene denotan la inseguridad de muchos hombres.</p>
<p>Y, aunque sea absurdo, una de las principales consultas que los hombres hacen a Google sobre su órgano sexual es &#8220;¿Cómo es de grande mi pene?&#8221;. Es una pregunta ridícula, a ver cómo va a responder Google a eso, bastaría con que sacaran una regla y se la midieran.</p>
<figure>
<p><figure style="width: 976px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" src="https://c.files.bbci.co.uk/68BB/production/_106211862_gettyimages-463551139.jpg" alt="Hombre en ropa interior mirando con una lupa" width="976" height="549" /><figcaption class="wp-caption-text">Getty Images / Por otra parte, la mayor búsqueda entre hombres es sobre el tamaño de su órgano sexual.</figcaption></figure><figcaption></figcaption></figure>
<p><strong>Por el otro lado, usted también ha detectado que a la mayoría de las mujeres les da igual el tamaño del pene. Si acaso, se quejan cuando es muy grande…</strong></p>
<p>Sí. Por cada mujer que se interesa por hacer una búsqueda en Google sobre el tamaño del pene de su pareja los hombres hacen 170 búsquedas sobre su órgano sexual.</p>
<p>Y sí, muchas mujeres se quejan a través de Google del tamaño del pene de sus parejas, dicen que es muy grande y que les hace daño. Así que algunos hombres, je je, deberían de buscar en Google como empequeñecerse el pene.</p>
<p><strong>El sexo sigue siendo uno de los campos más secretos. ¿Ha encontrado cosas muy sorprendentes en su investigación de ese área con el </strong><strong><em>big data</em></strong><strong>?</strong></p>
<p>Sí. Me he dado cuenta de que a la gente le gustan cosas muy sorprendentes. Cuando yo crecí la sexualidad se concentraba en la revista <em>Playboy</em> y las mujeres eran convencionalmente delgadas, rubias, con grandes pechos.</p>
<p>Pero investigando las búsquedas online te das cuenta de que el deseo toma muchísimas otras direcciones.</p>
<p>Una de las cosas que más me ha conmocionado es el número importante de personas que buscan &#8220;incestos&#8221; en sitios webs tradicionales. Es algo que nunca me habría imaginado.</p>
<p><strong>¿Incesto, dice?</strong></p>
<p>Sí, incesto. En <em>Pornhub</em>, una web porno, los videos de temática incestuosa están entre las cien primeras búsquedas. Ellos buscan &#8220;mamá e hijo&#8221; y ellas &#8220;papá e hija&#8221;. En Google, la frase &#8220;Quiero tener relaciones sexuales con mi…&#8221; se completa tres de cada cuatro veces con la palabra &#8220;mamá&#8221;.</p>
<p><strong>En su libro también he leído que cuando uno escribe en Google &#8220;¿Es normal querer matar a….?&#8221; la primera opción que te da para completar la frase es &#8220;mi familia&#8221;…</strong></p>
<p>La gente tiene en ocasiones pensamientos extraños, pensamientos realmente feos que nunca admitían en público tener. Yo creo que los pensamientos violentos contra la propia familia son más comunes de lo que solemos pensar y de lo que la gente admitiría.</p>
<figure>
<p><figure style="width: 549px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" src="https://c.files.bbci.co.uk/B0A6/production/_106222254_42af0c3c-81cd-4678-837e-68b5a247888b.jpg" alt="Carátula del libre &quot;Todo el mundo miente&quot;" width="549" height="549" /><figcaption class="wp-caption-text">Cortesía: Editorial Capitán Swing / El libro tomó cuatro años de investigación.</figcaption></figure><figcaption></figcaption></figure>
<p><strong>Google no sólo revela nuestros deseos ocultos, sino también nuestros prejuicios. Los prejuicios machistas que, por ejemplo, muchos padres y madres aún abrigan contra sus hijas frente a sus hijos varones…</strong></p>
<p>La mayoría de los padres hoy quiere creer que tratan igual a sus hijos que a sus hijas. Pero si echas un vistazo a Google te das cuenta de que no es sí.</p>
<p>Los padres hacen consultas en Google sobre sus hijos varones relacionadas con la inteligencia, preguntas tipo &#8220;¿Es mi hijo un genio? ¿Mi hijo tiene talento?</p>
<p>Sin embargo, la mayoría de consultas que hacen en Google sobre sus hijas están relacionadas con su aspecto: &#8220;¿Mi hija tiene sobrepeso?&#8221; &#8220;¿Es fea mi hija?&#8221;</p>
<p>A través de Google <strong>los</strong><strong> padres expresan mucho más interés por el potencial intelectual de sus hijos varones</strong> y mucho más interés por la fisonomía de sus hijas.</p>
<ul>
<li><a href="https://www.bbc.com/mundo/noticias-47018326">Diamela Eltit, autora de la novela &#8220;Sumar&#8221;: &#8220;Si a un hijo le va bien es mérito del padre, si le va mal es culpa de la madre&#8221;</a></li>
</ul>
<p><strong>Usted también ha estudiado los prejuicios contra los musulmanes. ¿Qué ha encontrado?</strong></p>
<p>Evan Soltas y yo, entonces en Princeton, hicimos un estudio cuando la islamofobia comenzó a crecer sin control en los Estados Unidos tras la masacre de San Bernardino de 2015, en la que 14 personas fueron asesinadas cuando Rizwan Farook y Tashfeen Malik entraron con sus armas en una reunión navideña de empleados de una compañía.</p>
<p>La gente busca en Google cosas realmente horribles sobre los musulmanes: &#8220;Matar a los musulmanes&#8221;, &#8220;Odio a los musulmanes&#8221;, &#8220;Los musulmanes deben morir&#8221;…</p>
<p>Barack Obama dio un discurso a la nación en el que decía que era deber de todos los estadounidenses rechazar la discriminación por motivos de raza o de religión. Fue un discurso realmente bonito.</p>
<p>Pero <strong>durante ese discurso las búsquedas islamófobicas en Google no bajaron</strong>, incluso subieron.</p>
<p>Pero al final de su intervención Obama dijo algo diferente, dijo que los estadounidenses debían de recordar que entre los americano-musulmanes había grandes atletas, gente que había dado la vida por Estados Unidos… Inmediatamente después de decir eso, en Google se registró una búsqueda masiva de &#8220;musulmanes atletas&#8221; y &#8220;musulmanes soldados&#8221;.</p>
<p>Parece que una de la formas de combatir los prejuicios es provocar la curiosidad de la gente, porque eso les motiva a buscar información sobre el grupo religioso o étnico al que odian. Desde luego, parece una fórmula mucho mejor que decirles lo que ya han oído mil veces.</p>
<figure>
<p><figure style="width: 976px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" src="https://c.files.bbci.co.uk/DA03/production/_106211855_gettyimages-90288745.jpg" alt="Barack Obama con Bilquis Abdul-Qaadir, jugadora de baloncesto de la Universidad de Memphis, durante un discurso en el que destacó las contribuciones a la sociedad estadounidense de los musulmanes. 1 de septiembre de 2009" width="976" height="549" /><figcaption class="wp-caption-text">Getty Images / El discurso de Obama en el que destacó las contribuciones a la sociedad estadounidense de los musulmanes tuvo un efecto en el tipo de búsquedas que se hicieron en Google.</figcaption></figure><figcaption></figcaption></figure>
<p><strong>De hecho, en un segundo discurso contra la islamofobia que Obama pronunció parece que siguió sus consejos, ¿no?</strong></p>
<p>Sí. Escribí una columna en el <em>New York Times</em> sobre ello y bueno, es una locura, mucha gente poderosa lee el <em>New York Times </em>y tal vez alguien de la oficina de Obama lo hizo. Porque, en su siguiente discurso, Obama multiplicó las estrategias para despertar la curiosidad sobre los musulmanes estadounidenses.</p>
<p>Dijo que los musulmanes eran nuestros amigos y nuestros vecinos, eran granjeros, eran comerciantes, científicos, policías, bomberos, maestros, médicos, atletas, soldados… Que algunos de ellos habían diseñado los rascacielos de Chicago, que Thomas Jefferson tenía un ejemplar del Corán.</p>
<p>Y después de ese discurso,<strong> las búsquedas en internet llenas de odio contra los musulmanes cayeron</strong>.</p>
<ul>
<li><a href="https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-37345942">¿Por qué a pesar de la creciente islamofobia más estadounidenses quieren ser musulmanes?</a></li>
</ul>
<p><strong>¿En qué otros modos se puede utilizar el análisis de los </strong><strong><em>big data</em></strong><strong>?</strong></p>
<p>El análisis de los <em>big data</em> nos informa de problemas de los que de otro modo es muy probable que no nos percatáramos.</p>
<p>Le pongo por ejemplo el caso de los abortos auto provocados. Me quedé asombrado al comprobar la enorme frecuencia con la que los estadounidenses buscan en internet <strong>cómo practicarse uno mismo un aborto</strong>, cómo abortar en casa, cómo usar una percha para lograr un aborto.</p>
<p>Y esas búsquedas son constantes y muy frecuentes en aquellos lugares en los que es muy difícil poder abortar de manera legal. Así que el análisis de<em> big data</em> nos puede informar de problemas que existen en nuestra sociedad pero que permanecen ocultos porque hay muchos estigmas a su alrededor.</p>
<ul>
<li><a href="https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-39511606">Martin Hilbert, gurú del Big Data: &#8220;La democracia no está preparada para la era digital y está siendo destruida&#8221;</a></li>
</ul>
<figure>
<p><figure style="width: 976px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" src="https://c.files.bbci.co.uk/1690F/production/_106213429_gettyimages-480775056.jpg" alt="Mujer buscando en internet" width="976" height="549" /><figcaption class="wp-caption-text">Getty Images / El tipo de búsquedas en internet sorprendió a Seth Stephens-Davidowitz, pero esos datos pueden revelar mucho sobre los problemas de una sociedad, dice.</figcaption></figure><figcaption></figcaption></figure>
<p><strong>La investigación que ha llevado a cabo, ¿ha cambiado su visión de los seres humanos?</strong></p>
<p>Bueno, creo que ahora tengo una visión más oscura de la naturaleza humana de la que tenía antes.</p>
<p><strong>Y por curiosidad, ¿qué busca usted en Google?</strong></p>
<p>Bueno, la suerte que tengo es que si alguien se pone alguna vez a analizar lo que busco en Google siempre puedo decir que las búsquedas más vergonzantes y embarazosas las hacía con fines investigativos.</p>
]]>
							</content:encoded>
																										<post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">265521</post-id>				</item>
					</channel>
	</rss>
	