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			<title>IMPACTO DE UN RAYO Archives - Guatevision</title>
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	<title>IMPACTO DE UN RAYO Archives - Guatevision</title>
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					<title>La mujer a la que le cayeron 2 rayos y sobrevivió para contarlo</title>
					<link>https://www.guatevision.com/noticias/bbc/la-mujer-a-la-que-le-cayeron-2-rayos-y-sobrevivio-para-contarlo</link>
										<pubDate>
						Mon, 09 Jul 2018 03:00:52 +0000					</pubDate>
					<dc:creator><![CDATA[Andrea Domínguez]]></dc:creator>
					
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							<![CDATA[Ali Pantony
BBC Three]]>
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								<![CDATA[<img fetchpriority="high" decoding="async" width="660" height="371" src="https://www.guatevision.com/wp-content/uploads/sites/2/2018/07/102312847_gettyimages-921454144.jpg?quality=82&amp;w=660&amp;h=371&amp;crop=1" class="attachment-featured-medium size-featured-medium" alt="La mujer a la que le cayeron 2 rayos y sobrevivió para contarlo" srcset="https://www.guatevision.com/wp-content/uploads/sites/2/2018/07/102312847_gettyimages-921454144.jpg 660w, https://www.guatevision.com/wp-content/uploads/sites/2/2018/07/102312847_gettyimages-921454144.jpg?resize=300,169 300w, https://www.guatevision.com/wp-content/uploads/sites/2/2018/07/102312847_gettyimages-921454144.jpg?resize=276,154 276w, https://www.guatevision.com/wp-content/uploads/sites/2/2018/07/102312847_gettyimages-921454144.jpg?resize=260,146 260w, https://www.guatevision.com/wp-content/uploads/sites/2/2018/07/102312847_gettyimages-921454144.jpg?resize=150,84 150w" sizes="(max-width: 660px) 100vw, 660px" /><p class="story-body__introduction"><strong>Muchos conocemos a alguien que es &#8220;uno en un millón&#8221;, ¿verdad? Es esa &#8220;persona muy especial&#8221;, quizás tu hija o tu sobrino, el amor de tu vida o alguien a quien admiras.</strong></p>
<p>Sin embargo, hay humanos que estadísticamente son, efectivamente, uno en un millón.</p>

<p>Se trata de personas que han experimentado algo tan extraordinario que ni entre cientos de miles de personas encontrarían a alguien que les dijera: &#8220;Yo sé lo que sientes&#8230; a mí también me pasó&#8221;.</p>
<p><strong>Beth Peterson</strong>, quien tiene 49 años y vive en Georgia, Estados Unidos, <strong>es una de ellas y compartió su extremadamente inusual historia con </strong><strong>la </strong><strong>BBC</strong>.</p>
<ul class="story-body__unordered-list">
<li class="story-body__list-item"><a class="story-body__link" href="http://www.bbc.com/mundo/noticias/2014/11/141027_qi_rayos_finde_dv" target="_blank" rel="noopener">¿Los rayos&#8230; caen? y otras dudas sobre ellos</a></li>
</ul>
<figure class="media-landscape no-caption full-width"><span class="image-and-copyright-container"><img decoding="async" class="responsive-image__img js-image-replace" src="https://ichef.bbci.co.uk/news/624/cpsprodpb/ECD6/production/_102303606_rayo-solo.jpg" alt="rayo solo" width="976" height="150" data-highest-encountered-width="624" /></span></figure>
<h2 class="story-body__crosshead">&#8220;Mi vida cambió para siempre&#8221;</h2>
<p>&#8220;La lluvia empapó mis botas y mi corazón brincó en mi pecho cuando un rayo partió un árbol por la mitad a solo 45 metros de mí.</p>
<p>No hubo advertencia, excepto las gruesas nubes negras que llenaban el cielo.</p>
<p>Antes de que pudiera refugiarme, un destello masivo de luz me atravesó y me arrojó 9 metros hacia atrás sobre el suelo de concreto.</p>
<p><strong>Sentía que cada centímetro de mí estaba ardiendo, ardiendo con electricidad, matándome</strong>.</p>
<p>Y luego, todo se volvió negro.</p>
<p>Tenía 24 años y era soldado en Fort Benning, Georgia. Esa noche, estaba inspeccionando municiones en el punto de suministro con otro guardia.</p>
<p>Él intentó reanimarme, pero fueron los paramédicos quienes me resucitaron, a pesar de que <strong>el rayo —que había entrado por mis pies, atravesado mi cuerpo y salido por mi boca y cabeza—</strong> había parado los latidos de mi corazón.</p>
<p>Los médicos estaban asombrados de que hubiera sobrevivido cuando llegué al hospital. Para entonces, estaba semiconsciente, preguntándome si me habían disparado o si había explotado una bomba. Pasaron horas antes de que entendiera lo que había sucedido.</p>
<p>No podía hablar porque tenía la mandíbula rota, no podía entender lo que me decían debido a una lesión cerebral grave, y no podía caminar porque los vasos sanguíneos de mis pies estaban completamente destruidos.</p>
<p>Estaba agradecida por estar viva, pero mi vida había cambiado para siempre.</p>
<figure class="media-landscape has-caption full-width"><span class="image-and-copyright-container"><img decoding="async" class="responsive-image__img js-image-replace aligncenter" src="https://ichef.bbci.co.uk/news/624/cpsprodpb/10CFB/production/_102395886_beth.jpg" alt="Beth Petterson" width="976" height="594" data-highest-encountered-width="624" /><span class="story-image-copyright">BETH PETTERSON/BBC THREE</span></span><figcaption class="media-caption"><span class="media-caption__text">Si bien los rayos le cambiaron la vida, Beth Petterson dice que también le dieron un propósito claro.</span></figcaption></figure>
<p>Tuve 12 cirugías para reconstruir mi mandíbula y los dedos de mis pies fueron amputados.</p>
<p>Lentamente, aprendí a leer, escribir, hablar y caminar, usando muletas al principio, luego, cuando estuve más fuerte, los músculos centrales en mi estómago para mantener el equilibrio.</p>
<p>Me sentía impotente, pero con cada signo de recuperación —recitar el alfabeto, completar operaciones matemáticas básicas— renacía la esperanza.</p>
<h2 class="story-body__crosshead">&#8220;De repente, sentí el mismo ardor agonizante&#8221;</h2>
<p>Además de la rehabilitación física, me diagnosticaron un trastorno de estrés postraumático y tuve que ver a un psicólogo.</p>
<figure class="media-landscape has-caption full-width"><span class="image-and-copyright-container"><img loading="lazy" decoding="async" class="responsive-image__img js-image-replace aligncenter" src="https://ichef.bbci.co.uk/news/624/cpsprodpb/16BD/production/_102312850_gettyimages-485648294.jpg" alt="Mujer con rayos en la mente" width="624" height="624" data-highest-encountered-width="624" /><span class="story-image-copyright">GETTY IMAGES</span></span><figcaption class="media-caption"><span class="media-caption__text">El daño no fue únicamente físico.</span></figcaption></figure>
<p>Exactamente un año después del día en que me cayó el rayo, estaba en casa porque todavía no podía trabajar.</p>
<p>Se avecinaba una tormenta y mi psicólogo me había alentado a enfrentar mis temores y no esconderme cuando el clima me resultaba atemorizante. Entonces, me armé de coraje y salí a nuestro porche.</p>
<p><strong>De repente&#8230; lo sentí</strong>.</p>
<p>Ese mismo destello de luz, <strong>ese mismo ardor agonizante</strong>. Me arrojó dentro de la casa, donde mi novio David corrió a mi lado. Antes de perder el conocimiento, estaba segura de que iba a morir.</p>
<p>Los rayos son responsables de más de 4.000 muertes en el mundo cada año y, aparentemente, las probabilidades de ser alcanzado por un rayo en EE.UU. es de 1 en 700.000 (en Reino Unido es 1 en 10 millones). Pero no tengo idea de <strong>cuáles serán las posibilidades de que te caiga un rayo en dos ocasiones y en el mismo día con un año de diferencia</strong>&#8230; hasta donde sé, esas estadísticas no existen.</p>
<figure class="media-landscape has-caption full-width"><span class="image-and-copyright-container"><img loading="lazy" decoding="async" class="responsive-image__img js-image-replace aligncenter" src="https://ichef.bbci.co.uk/news/624/cpsprodpb/64DD/production/_102312852_gettyimages-519963724.jpg" alt="Persona mirando rayos desde adentro" width="976" height="549" data-highest-encountered-width="624" /><span class="story-image-copyright">GETTY IMAGES</span></span><figcaption class="media-caption"><span class="media-caption__text">Salió a enfrentar sus temores.</span></figcaption></figure>
<h2 class="story-body__crosshead">Escudriñando el cielo constantemente</h2>
<p>El segundo rayo no me hirió físicamente tanto como el primero, pero como todavía estaba en recuperación, los médicos no podían calcular el alcance del daño.</p>
<p>Mis días se convirtieron en un flujo constante de citas en el hospital, repitiendo mi rehabilitación.</p>
<p><strong>Vivía con miedo, obsesionada con las nubes, la lluvia y los relámpagos</strong>, escudriñando constantemente el cielo.</p>
<p>Cuatro meses después del segundo rayo, había recuperado la fuerza suficiente como para caminar usando un bastón, y David y yo decidimos casarnos. El año siguiente tuvimos un hijo, Casey. Después de cada cirugía, cada sesión de rehabilitación, ellos fueron la fuente de alegría que me ayudó a superar todo.</p>
<figure class="media-landscape has-caption full-width"><span class="image-and-copyright-container"><img loading="lazy" decoding="async" class="responsive-image__img js-image-replace aligncenter" src="https://ichef.bbci.co.uk/news/624/cpsprodpb/B2FD/production/_102312854_gettyimages-914242056.jpg" alt="Reflejo de una mujer y rayo en charco de lluvia" width="976" height="549" data-highest-encountered-width="624" /><span class="story-image-copyright">GETTY IMAGES</span></span><figcaption class="media-caption"><span class="media-caption__text">&#8220;Sigo sintiendo dolor&#8221;.</span></figcaption></figure>
<p>Han pasado 25 años y sigo sintiendo dolor.</p>
<p>Puede sonar extraño, pero quienes hayan pasado por una amputación lo entenderán: <strong>el dolor realmente nunca se va, solo aprendes a vivir con él</strong>.</p>
<p>Pero en lugar de centrarme en las cosas malas, doy charlas para otros pacientes de trastorno de estrés postraumático y dolor crónico.</p>
<p>En 2013, escribí un libro sobre cómo aprovechar el dolor para hacerte más fuerte.</p>
<p>Los rayos pueden haber cambiado mi vida irreparablemente, pero también le dieron un propósito a mi vida: <strong>ayudar a otros</strong>&#8220;.</p>
<p><i>*La historia de Beth Petterson hace parte de este artículo que puedes encontrar en el sitio de BBC Three: </i><a class="story-body__link" href="https://www.bbc.co.uk/bbcthree/article/df01be35-de05-4ae7-affc-0b8417a41ecc" target="_blank" rel="noopener">How it feels to be hit by lightning (and other 1 in a million chances)</a></p>
<figure class="media-landscape no-caption body-width"><span class="image-and-copyright-container"><img loading="lazy" decoding="async" class="responsive-image__img js-image-replace" src="https://ichef.bbci.co.uk/news/624/cpsprodpb/27A7/production/_102115101_464x2_line.jpg" alt="línea" width="464" height="2" data-highest-encountered-width="624" /></span></figure>
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