Y lo que sería una caminata tranquila, se tornó de repente en una pesadilla de seis minutos.
“Ella pensó que yo iba a atacar a sus cachorros y solo hizo lo que se supone haría cualquier mamá puma en su lugar”, explicó Burgess.
Cuando Burgess intentó alejarse del lugar, el animal comenzó a perseguirlo con una expresión amenazante.
“Se abalanzó tres veces contra mí. En la tercera realmente pensé que me iba a hacer algo”, señaló.
Finalmente, después de que le tirara algunas piedras, la mamá puma se alejó.
El momento quedó grabado en el celular del caminante.













