Un sacerdote fue absuelto por el delito de desobediencia, pero debe pagar 500 quetzales, por una falta contra el Patrimonio Cultural de la Nación, al haber construido un puente en su finca, sin licencia de construcción en la entrada de la Antigua Guatemala.
El Sacerdote, José Ricardo Sáenz Cóbar, construyó un puente sobre el cauce del Rio Pensativo en la finca de su propiedad sin ninguna licencia de construcción.
Por lo que el titular del Juzgado de Paz Penal de Sacatepéquez dio a conocer su resolución.
El sacerdote tiene siete denuncias en su contra por aparentes actos anómalos y es el representante legal de la entidad Caleruega, S.A. propietaria de varios inmuebles en Antigua y la capital.
La última denuncia la interpuso su propia hermana al acusarlo de haberle robado parte de la herencia que le corresponde.











