Sanar es amar para el ingeniero El ingeniero Gonzalo José Rodríguez Marcucci, quien pasó por un divorcio que lo sumergió en una fuerte depresión. A través de esta experiencia comenzó a buscar ayuda se sanación y su primer impulso fue buscarlo en la oración.
A este profesional, le tomó dos años salir de su depresión. Ahora reconoce que fue una experiencia dolorosa, porque precisamente sus padres se habían divorciado cuando solo era un niño y no lo había sanado ni procesado y lo revivió con su propio divorcio.

Este profesional, lloraba no solo a su ex esposa sino también lloraba dolores que no había llorado en su momento, eso fue unos de los primeros hallazgos, siempre lo hizo con respeto y amor, sin embargo, reconoce que sí le causó dolor por lo que habían pasado sus padres. Tres años después se volvió a casar, y ahora tiene una nueva familia, y la experiencia es diferente a lo que fue en el pasado.
Sanar a través del amor junto a Dios
Su técnica de sanación se basa en ayudar al paciente a visualizar los dolores del pasado junto a Dios, llegar hasta el subconsciente para que conozca la historia completa que vive la persona. Básicamente es revivir lo momentos de dolor, pero junto a Dios y el paciente.
Las personas comenzaron a llegar a su vida, hasta tener topada su agenda, fue allí que tuvo que tomar una drástica decisión, dedicarse de lleno a la sanación o trabajar en su profesión. El ingeniero, decidió ayudar a otras personas con lo que Dios le había ensañado. En el 2005 nace “sanar es amar” clínica de sanación emocional, donde hay tres enfoques que son: amar a quien no se ha amado. Amar lo que no se ha amado y amarnos a nosotros mismos.











